– El 52 por ciento de migrantes en juicio de deportación no tiene defensa legal.
José Gallardo / Información Internacional
En Estados Unidos, más de la mitad de los migrantes con procesos de deportación abiertos acuden a la corte sin un abogado que los defienda. Con las medidas migratorias actuales del gobierno de Donald Trump, esta falta de apoyo los deja con muy pocas opciones legales para quedarse en el país.
De los 3.2 millones de casos pendientes en los tribunales de inmigración, el 52 por ciento de las personas se presenta sin representación, según cifras del Vera Institute of Justice. En este sistema, el gobierno no tiene la obligación de asignarles un defensor gratuito, algo que sí pasa en los juicios penales.

Los datos muestran el gran peso que tiene contar con ayuda: un reporte del Congreso en 2024 indicó que solo el 19 por ciento de quienes van solos logran el asilo u otra vía para quedarse. En cambio, la cifra sube al 47 por ciento para quienes llevan abogado.
A esto se suma que los tribunales cambiaron su forma de operar. Ahora los tiempos para los trámites son más cortos, se hacen audiencias con decenas de personas al mismo tiempo y hasta ocurren arrestos en los pasillos de los juzgados.
Para intentar nivelar la balanza, en Sacramento, California, la abogada Kamalpreet Chohan lidera el programa «Abogado del Día», donde voluntarios orientan a quienes no pueden pagar un defensor. El problema es que hay largas listas de espera y pocos especialistas gratuitos.

Por si fuera poco, los migrantes también son blanco de fraudes. Existen casos de personas que pagaron miles de dólares a falsos asesores que desaparecieron con el dinero, dejándolos al borde de la expulsión.
Para la mayoría, ir a la corte está lleno de barreras, desde el idioma hasta la velocidad de los trámites. Chohan relata que muchos ni siquiera entienden qué decidió el juez y, al cruzar la puerta de salida, su único alivio es saber que ese día no fueron detenidos.





