
**Experiencia, infraestructura y resultados fortalecen la confianza rumbo a la próxima zafra**

Juan Rubio
Chietla, Pue.
A poco más de tres meses del inicio de la próxima zafra, previsto para mediados de noviembre, productores de la región comienzan a definir con qué ingenio trabajarán durante el siguiente ciclo. En este escenario, la experiencia operativa, la capacidad de procesamiento y la certeza en la recepción de la caña, se convierten en factores determinantes para quienes buscan proteger el resultado de un año completo de trabajo en el campo.
Cada temporada representa meses de inversión en preparación de tierras, fertilización, control de plagas, mantenimiento del cultivo y organización de la cosecha. Por ello, especialistas del sector coinciden en que la elección del ingenio no debe basarse únicamente en promesas, sino en la capacidad comprobada para responder durante toda la zafra.
En este tenor, el Ingenio de Atencingo, bajo la dirección del Gerente general José de Jesús Rodríguez Carrillo, se ha consolidado durante décadas como uno de los complejos azucareros de mayor relevancia en México, posición que ha construido a partir de su infraestructura, experiencia y volumen de molienda, características que le permiten atender la producción de cientos de cañeros de Puebla y estados vecinos.
Agricultores con gran trayectoria en la región, señalaron que un ingenio con capacidad operativa reduce riesgos durante la cosecha, ya que una adecuada organización en el corte, acarreo y recepción de la vara dulce, contribuye a que el trabajo realizado durante meses llegue oportunamente al proceso industrial.
Además de la capacidad instalada, otro aspecto que suele influir en la decisión de los productores es la red de servicios que acompaña la actividad cañera, como la asesoría técnica, programas de capacitación, disponibilidad de insumos, apoyo en maquinaria, laboratorio, financiamiento y acompañamiento durante las diferentes etapas del cultivo.
En el sector coinciden en que la permanencia de miles de productores abasteciendo al Ingenio de Atencingo durante generaciones, refleja la confianza construida a través del tiempo y el conocimiento del funcionamiento de una industria, que ha sido parte del desarrollo económico de la región.
Conforme se acerca el periodo de contratación para la siguiente cosecha, diversos ejidos y grupos cañeros continúan organizando reuniones para planear la temporada, analizar las condiciones del cultivo y definir las estrategias que les permitan obtener mejores resultados en el próximo ciclo.
La decisión que cada productor tome en las próximas semanas tendrá efectos durante toda la zafra, por lo que representantes del sector recomiendan valorar no solo las ofertas que puedan surgir, sino también la experiencia, la estabilidad y la capacidad de respuesta de cada opción.
Para quienes aún analizan dónde entregar su cosecha, el proceso de contratación ya se encuentra abierto. Los interesados pueden acudir directamente al Ingenio de Atencingo o acercarse con los jefes de cosecha y corte de su ejido, donde podrán recibir la información correspondiente para integrarse a la próxima temporada. Con el inicio de la zafra cada vez más cercano, el campo cañero entra en una etapa clave de preparación, en la que la experiencia y los resultados comprobados, continúan siendo elementos fundamentales para tomar una decisión que impactará el trabajo de todo un año.





