-Entra en vigor ley que impide a corporaciones locales participar en operativos migratorios del gobierno.
José Gallardo / Información Internacional
El estado de Nueva York puso en marcha oficialmente una legislación que prohíbe a sus agentes de seguridad, tanto a nivel estatal como municipal, trabajar en conjunto con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Conocida formalmente como la «Ley Policías locales, delitos locales», esta nueva disposición legal cancela los acuerdos vigentes que facilitaban la colaboración policial en tareas migratorias. La gobernadora Kathy Hochul defendió la iniciativa advirtiendo que las tácticas empleadas por la agencia federal para hacer cumplir diversas normas civiles únicamente sirven para generar miedo en las calles.

Durante su anuncio, la mandataria subrayó que los policías neoyorquinos deben responder a un estándar de comportamiento superior, motivo por el cual no formarán parte de estas prácticas. No obstante, la medida ya perfila una fuerte batalla legal, ya que varios condados han evitado comprometerse a respetar dicho estatuto.
Con esta acción, la administración estatal define un límite claro frente a las políticas federales de deportación, priorizando la separación de funciones para construir mayor confianza entre las autoridades civiles y la población.





