
**El reporte analiza los 23 meses de la actual administración federal**


Michelle López
Información nacional.
La violencia contra las mujeres periodistas en México alcanzó un máximo histórico durante los primeros meses de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de acuerdo con el balance presentado por CIMAC ( Comunicación e Información de la Mujer A.C.) con motivo del Segundo Informe de Gobierno.
Entre el 1 de octubre de 2024 y el 1 de septiembre de 2026, CIMAC documentó 530 agresiones contra mujeres periodistas relacionadas con el ejercicio de su labor. La cifra representa más del doble de las 245 agresiones registradas durante 2020, el año que la organización identifica como el más crítico del sexenio anterior.
El dato evidencia la persistencia de un contexto de violencia que afecta de manera diferenciada a las mujeres que ejercen el periodismo, quienes enfrentan riesgos que pueden limitar su derecho a informar y ejercer su profesión en condiciones de libertad y seguridad.
Una petición que sigue sin respuesta
Ante esta situación, el 10 de diciembre de 2024, un grupo integrado por 37 periodistas y defensoras entregó una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la entonces secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, con el propósito de solicitar un diálogo sobre el reconocimiento de la labor que realizan las mujeres periodistas en México.
La petición buscaba abrir un espacio para abordar las condiciones de violencia, desigualdad y vulnerabilidad que enfrentan las comunicadoras, así como plantear la necesidad de generar mecanismos y políticas públicas que incorporen una perspectiva de género.


Sin embargo, la respuesta continúa pendiente.
El 20 de febrero de 2026, durante la conferencia matutina presidencial, la periodista Alfonsina Ávila cuestionó directamente a la presidenta sobre la carta presentada meses antes. De acuerdo con CIMAC, Sheinbaum derivó el tema a la Secretaría de Gobernación, sin que hasta el momento se haya concretado la reunión solicitada.
“Informar es resistir”
Para CIMAC, los datos del periodo obligan a colocar la violencia contra las mujeres periodistas como un asunto prioritario dentro de las políticas de seguridad, derechos humanos y libertad de expresión.
La organización sostiene que informar implica resistir en un contexto donde las agresiones pueden tener consecuencias que van desde amenazas e intimidaciones hasta afectaciones a la integridad y seguridad de las comunicadoras.
Por ello, plantea que el llamado “tiempo de mujeres”, como se ha denominado a la actual administración federal, debe traducirse también en justicia, protección y garantías para las mujeres periodistas.







