-Nadia Beller asegura que sobrevivió a un intento de feminicidio y decidió revelar una presunta red de operaciones digitales, granjas de bots e influencia electoral vinculada al consultor Fernando Cerimedo
Juan Rubio / Información internacional.
La detención del consultor argentino Fernando Cerimedo en Bolivia dejó de ser únicamente un caso de violencia contra una mujer para convertirse en uno de los mayores escándalos políticos de América Latina. Lo que comenzó con el ataque armado contra su expareja, la abogada Nadia Beller, ahora alcanza a gobiernos, campañas presidenciales y a una presunta estructura internacional de desinformación vinculada con líderes de la derecha latinoamericana.
Beller sostiene que el atentado buscaba silenciarla. Desde la cama de un hospital, donde se recupera de tres disparos, decidió hacer públicas conversaciones, fotografías y acusaciones que, asegura, exponen cómo operaba Cerimedo dentro de campañas políticas en varios países de la región.
Del intento de feminicidio al escándalo político
El ataque ocurrió en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Dos hombres vestidos como repartidores de comida interceptaron a Nadia Beller cuando llegaba a un hotel y le dispararon en tres ocasiones antes de huir en motocicleta. La abogada sobrevivió tras ser intervenida de urgencia.
Horas después, la Policía boliviana detuvo a Fernando Cerimedo en el aeropuerto de Viru Viru cuando se disponía a abordar un vuelo con destino a Buenos Aires. La Fiscalía lo investiga como presunto autor intelectual del ataque y un juez ordenó 180 días de prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.
La defensa del consultor rechaza todas las acusaciones y sostiene que no existen pruebas que lo vinculen con el atentado. Cerimedo también ha negado haber ordenado el ataque y asegura ser víctima de una persecución política.
¿Quién es Fernando Cerimedo?
Cerimedo, de 45 años, es uno de los estrategas digitales más conocidos de la derecha latinoamericana. Fundó el portal La Derecha Diario y construyó una carrera asesorando campañas electorales de distintos países.
Su trayectoria incluye colaboraciones con:
Javier Milei, durante la campaña presidencial de Argentina en 2023.
Jair Bolsonaro y sectores del bolsonarismo en Brasil.
Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, como asesor en comunicación digital durante su campaña.
Campañas políticas en Chile y Honduras vinculadas a sectores conservadores.
El propio Cerimedo reconoció en diversas entrevistas haber utilizado trolls y bots como parte de estrategias de comunicación digital durante campañas electorales, un elemento que hoy vuelve al centro del debate político regional.
La denuncia de Nadia Beller
La pieza central del caso no son únicamente los disparos, sino las declaraciones de la víctima.
Beller afirma que decidió hablar porque temía ser asesinada dentro del hospital y que el atentado fue consecuencia de la información que conocía sobre las operaciones políticas de Cerimedo.
Entre sus acusaciones públicas sostiene que:
Cerimedo dirigía estructuras de granjas de bots y cuentas coordinadas para favorecer candidatos de derecha.
Participaba en campañas de desinformación y guerra digital en varios países latinoamericanos.
Mantenía una influencia mucho mayor dentro del gobierno boliviano de la que oficialmente se reconoce.
Existían presuntos negocios relacionados con combustibles, oro y contratos públicos, afirmaciones que aún están bajo investigación y no han sido judicialmente comprobadas.
La abogada difundió además conversaciones privadas en las que una cuenta atribuida a Cerimedo afirma haber influido en cambios de ministros dentro del gobierno de Rodrigo Paz. Aunque esos mensajes forman parte de la investigación, por sí solos no demuestran que dichas decisiones realmente ocurrieran por su intervención.
El papel de las granjas de bots
Uno de los aspectos que más repercusión ha generado es el relacionado con las operaciones digitales.
Durante allanamientos realizados en propiedades vinculadas a Cerimedo, la Fiscalía boliviana aseguró haber encontrado equipos informáticos que investiga como una posible mini granja de bots, además de dinero en efectivo, teléfonos satelitales y otros dispositivos electrónicos. Ese hallazgo abrió una segunda investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
La hipótesis que hoy investigan las autoridades no establece únicamente responsabilidades penales por el atentado contra Beller, sino también el posible funcionamiento de una red dedicada a influir en la conversación pública mediante cuentas automatizadas y campañas coordinadas en redes sociales.
Una red que alcanza varios países
El impacto del caso ya rebasó las fronteras bolivianas.
En Chile, la Cámara de Diputados aprobó la creación de una comisión investigadora para analizar la posible influencia de Cerimedo en procesos electorales y campañas de desinformación. Legisladores de izquierda impulsaron la medida tras su detención en Bolivia y los señalamientos sobre el uso de bots para intervenir en el debate político.
En Brasil, Cerimedo ya había sido investigado anteriormente por su presunta participación en una llamada “milicia digital” relacionada con la difusión de narrativas de fraude tras la derrota electoral de Jair Bolsonaro, aunque esas investigaciones siguieron cauces distintos en la justicia brasileña.
En Argentina, el gobierno de Javier Milei ha tomado distancia del consultor, pese a que su participación en la campaña presidencial fue ampliamente documentada y reconocida públicamente.
La postura del gobierno boliviano
El presidente Rodrigo Paz expresó solidaridad con Nadia Beller y ordenó una investigación “profunda, transparente y sin excepciones”. Su vocero, José Luis Gálvez, reconoció que Cerimedo colaboró en la campaña presidencial y posteriormente mantuvo una asesoría personal en temas de comunicación, pero insistió en que nunca ocupó un cargo oficial dentro del Estado.
El Ejecutivo también aseguró que no protegerá a ningún funcionario o colaborador que resulte responsable de algún delito y pidió que todas las acusaciones sean esclarecidas mediante el debido proceso.
La declaración del presunto sicario añade otra versión
Mientras la investigación avanzaba, uno de los presuntos participantes del atentado difundió un video en el que reconoció haber formado parte del operativo, aunque negó ser quien disparó contra Beller.
El hombre afirmó que la orden era únicamente darle “un susto” y aseguró que detrás del ataque existían personas con “bastante poder” y “hilos políticos”. También dijo temer por su vida porque quienes lo contrataron intentarían silenciarlo. Estas declaraciones forman parte de la investigación y deberán ser corroboradas por las autoridades judiciales.
Un caso que trasciende el ámbito judicial
La justicia boliviana deberá determinar si Fernando Cerimedo ordenó el atentado contra Nadia Beller y cuál fue la participación de cada uno de los implicados. Sin embargo, el expediente ya abrió un debate mucho más amplio sobre el uso de granjas de bots, campañas de desinformación y operadores digitales en elecciones presidenciales de América Latina.
Por ahora, muchas de las acusaciones formuladas por Beller —incluidas las relacionadas con corrupción e influencia política— continúan siendo materia de investigación y no constituyen hechos judicialmente acreditados. Lo que sí es un hecho es que las revelaciones de la víctima transformaron un caso de violencia de género en una investigación con repercusiones políticas internacionales.





