– La iniciativa frenaría el plan federal de usar estos dispositivos en detenciones migratorias.
José Gallardo / Información Internacional
La Legislatura de California aprobó un proyecto de ley que prohíbe a los agentes del orden, incluidos los del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), utilizar guantes que emiten descargas eléctricas durante los arrestos. La propuesta ya fue enviada al escritorio del gobernador Gavin Newsom, quien tiene como límite el 30 de septiembre para decidir si la convierte en ley.
Esta acción legislativa responde a los reportes recientes sobre los planes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El gobierno federal pretende gastar hasta 20 millones de dólares en la compra de estos equipos, conocidos por sus siglas en inglés como GLOVE. Se trata de guantes diseñados para inmovilizar a las personas mediante dolorosas descargas de energía.

El posible uso de esta tecnología generó una rápida preocupación entre los defensores de los derechos humanos. Ante las constantes quejas hacia los agentes de inmigración por el uso excesivo de la fuerza durante la actual administración federal, el Proyecto de Ley 2760 busca evitar abusos dentro del estado. La medida impediría tanto al ICE como a las policías de California usar esta herramienta, además de prohibir que se adquieran con fondos estatales.
Para defender la prohibición, la asambleísta LaShae Sharp-Collins destacó que el estado no debe cruzarse de brazos ni esperar a que ocurra una desgracia fatal para tomar decisiones preventivas. Para ilustrar el riesgo, recordó el caso de un hombre en Kentucky que perdió la vida en la cárcel luego de recibir 27 descargas con guantes de este tipo y 13 más con una pistola paralizante.

A nivel nacional, varios legisladores demócratas se han sumado al reclamo y solicitaron por carta al secretario del DHS, Markwayne Mullin, que cancele el contrato millonario para comprar este equipo. Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencia. Diversos departamentos de policía local en California y la administración federal se oponen rotundamente a la prohibición, pues sostienen que los guantes son una herramienta de trabajo importante para el control en las calles. Ahora, la aplicación de esta nueva regla queda en manos de la firma del gobernador.





