Acatlán de Osorio, Puebla. — Lo que se había dicho que no ocurriría, finalmente ocurrió.
Desde las 6:00 de la mañana de este viernes, la empresa encabezada por el Ing. Ibán Olguín, procedente de San Jerónimo, se presentó en el Zócalo de Acatlán para iniciar los trabajos de remodelación, generando de inmediato molestia entre integrantes del plantón y ciudadanos.
El hecho causa mayor indignación debido a que, según integrantes del plantón, previamente se les había informado que los trabajos no comenzarían en ese momento. Sin embargo, esta mañana la empresa llegó y puso en marcha las acciones de la obra.


La situación ha sido interpretada por los inconformes como un desacato a lo previamente manifestado, particularmente porque el inicio de la remodelación podría impedir o afectar la realización de las tradicionales fiestas del barrio de San Rafael.
La pregunta que hoy se hacen los ciudadanos es clara: ¿por qué iniciar la obra precisamente ahora y sin respetar lo que previamente se había informado al plantón?


La llegada de la empresa provocó el reclamo inmediato de quienes permanecen en el lugar, quienes expresaron su rechazo ante lo que consideran una decisión prematura, arbitraria y poco sensible a las tradiciones de los habitantes de Acatlán.
Mientras el municipio atraviesa un momento de incertidumbre tras la salida de la presidenta municipal Guadalupe Lucero Bárcenas, el inicio de esta obra vuelve a encender la inconformidad ciudadana.
¿Quién autorizó el inicio de los trabajos? ¿Con qué fundamento se decidió comenzar este viernes? ¿Y por qué no se respetó lo que, según los integrantes del plantón, se había informado previamente?





