– Mexicanos en Chicago, Nueva York y Los Ángeles retoman desfiles pausados por recientes operativos migratorios.
José Gallardo / Información Internacional
A pesar de las operaciones recientes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), la comunidad mexicana salió a las calles de diversas ciudades de Estados Unidos para festejar su Independencia. Los desfiles, que el año anterior sufrieron cancelaciones o baja asistencia por la incertidumbre ante posibles detenciones, retomaron su música, color y participación habitual.
En Chicago, el festival «El Grito» regresó al Grant Park tras ser suspendido en 2025 a causa de la “Operación Midway Blitz”. Este operativo, impulsado por el gobierno de Donald Trump, dejó más de 3,000 detenidos en Illinois en un solo mes. Para contrarrestar el temor, los organizadores reforzaron las medidas de seguridad y formaron nuevas alianzas para ofrecer un espacio seguro a las familias.

Korina Sanchez, organizadora del evento, señaló que tras un periodo muy difícil, las personas salieron a demostrar que sus tradiciones van a continuar. En esta misma ciudad, el tradicional desfile de la calle 26 en Little Village llegó a su edición número 55 bajo un mensaje enfocado en la unidad. A pesar del ambiente festivo, Jennifer Aguilar, directora de la cámara de comercio local, comentó que muchos comerciantes apenas se están recuperando de las bajas ventas y el impacto económico que dejaron las redadas.

Por su parte, Nueva York vivió una jornada histórica en el barrio de Sunset Park, en Brooklyn, zona donde viven casi 19,000 residentes de origen mexicano. El evento contó con Zohran Mamdani, quien se convirtió en el primer alcalde de la ciudad en participar en este recorrido. Mamdani aprovechó la celebración para reiterar su apoyo a los inmigrantes y recordó que Nueva York encabeza una demanda judicial, junto a otras ciudades, para frenar nuevas reglas federales que buscan negar visas a personas que utilizan ayudas públicas.

En la costa oeste, el icónico desfile del Este de Los Ángeles reunió a miles de asistentes a lo largo de la avenida César Chávez. Entre carros alegóricos, mariachis y grupos de danza, las familias celebraron sus raíces. La supervisora del condado, Hilda Solís, reconoció que la comunidad ha pasado por meses duros debido a las deportaciones, pero destacó que la cultura y los lazos familiares siempre salen adelante. La alcaldesa Karen Bass también estuvo presente y agradeció a los organizadores por mantener viva esta herencia a lo largo de ocho décadas.
El regreso masivo de estos festejos a nivel nacional dejó claro que el orgullo cultural pesó más que el miedo. Más allá de conmemorar una fecha histórica, las calles estadounidenses se convirtieron este año en un escenario para reafirmar la fuerza, la presencia y la unidad de la población mexicana en el país.






