El expríncipe impugna los registros de sus propiedades y busca recuperar material que, asegura, no estaría relacionado con la investigación.
El expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor cuestionó la legalidad de los registros realizados en sus propiedades tras su detención el pasado 19 de febrero de 2026, en el marco de una investigación por la presunta filtración de documentos oficiales a Jeffrey Epstein. A través de sus abogados, sostiene que la policía del Valle del Támesis incautó objetos personales y material privado que no estaría relacionado con el caso.
La defensa del expríncipe busca que un tribunal determine si las órdenes que autorizaron los registros fueron legales. De prosperar su recurso, la policía tendría que devolver el material incautado en Sandringham y Royal Lodge, una decisión que podría afectar el curso de la investigación. Andrés, quien ha negado haber cometido irregularidades, permanece apartado de la vida pública y sin sus títulos nobiliarios.





