– El demócrata transformará la historia política al ser el segundo gobernador de origen mexicano.
José Gallardo / Información Internacional
Xavier Becerra está a punto de lograr un hito histórico en la política de Estados Unidos. Con una ventaja de 27 puntos sobre su rival republicano, el actual secretario de Salud y exfiscal general se perfila para ganar la gubernatura de California. Su eventual victoria no solo representa un triunfo demócrata, sino la consolidación del poder y la presencia de la comunidad mexicana en el estado más poblado del país.
Hijo de María Teresa, originaria de Guadalajara, y Manuel Becerra, de Tijuana, Xavier ha forjado su carrera sin olvidar sus raíces. Su historia es la de millones de familias que cruzaron la frontera en busca de mejores oportunidades. Hoy, ese legado familiar se traduce en una agenda política que prioriza la defensa de los migrantes, la protección de los jóvenes soñadores y el acceso a una vivienda digna para la clase trabajadora.

Raíces que definen una trayectoria
El camino de Xavier Becerra hacia la oficina más importante de California comenzó mucho antes de su incursión en la política. Inició en la década de 1950, cuando sus padres llegaron a Estados Unidos con apenas doce dólares en la bolsa. El esfuerzo de un obrero de la construcción y una madre trabajadora permitió que su hijo accediera a una educación de primer nivel, culminando con un doctorado en Derecho por la Universidad de Stanford.
Becerra ha insistido en que su origen mexicano no es solo parte de su biografía, sino el eje que guía sus decisiones. Su experiencia personal, marcada por las carencias económicas y el trabajo duro, le permite entender las necesidades de la comunidad latina, que hoy en día representa una parte fundamental del motor económico de California.
La defensa legal de su gente
Como fiscal general de California, Becerra demostró su compromiso con la comunidad migrante al enfrentar legalmente a la administración de Donald Trump en 122 ocasiones. Su victoria más recordada fue la defensa del programa DACA, que protege a miles de jóvenes indocumentados de la deportación.

En sus discursos, Becerra ha sido claro: su administración no tolerará los ataques contra las familias migrantes. Su objetivo es que aquellos que viven en las sombras puedan salir a la luz sin temor a las autoridades migratorias, reconociendo su aportación diaria al estado.
Un compromiso con la vivienda y el trabajo
El aspirante a gobernador también ha puesto sobre la mesa el problema de la vivienda en California. Recordando sus días como trabajador de la construcción junto a su padre, Becerra ha prometido un plan agresivo para edificar hogares accesibles. Su visión es que los trabajadores que sostienen la economía del estado, muchos de ellos de origen mexicano, tengan un lugar digno donde vivir.

Un momento histórico
De confirmarse los pronósticos de las encuestas, que le dan el 60 por ciento de las preferencias, Becerra se convertirá en el segundo gobernador de origen mexicano en la historia de California. El primero fue Romualdo Pacheco en 1875.
Este hecho, que ocurre más de 150 años después, marca un punto de inflexión. California, un estado que históricamente ha dependido del trabajo de los migrantes mexicanos, se prepara para ser gobernado por uno de los suyos, demostrando que el esfuerzo y la perseverancia pueden romper cualquier barrera.





