-La crisis sanitaria dejó millones de muertos en el mundo
Karen Rojas / Información Internacional
Este 11 de marzo se cumplen seis años desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al COVID-19 como pandemia mundial, tras confirmar que el virus se propagaba de manera sostenida en varios continentes y representaba una grave amenaza para la salud pública global.

La declaratoria fue realizada el 11 de marzo de 2020 por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien advirtió que el nuevo coronavirus se expandía con rapidez y que los países debían actuar con urgencia para contener los contagios. En ese momento, la enfermedad ya se había extendido a más de un centenar de naciones.
Durante los meses posteriores, gobiernos de todo el mundo implementaron medidas extraordinarias como confinamientos, cierre de fronteras, suspensión de actividades presenciales y campañas masivas de vacunación para frenar la propagación del virus.

De acuerdo con cifras oficiales recopiladas por la OMS, la pandemia dejó más de siete millones de muertes confirmadas en el mundo y cientos de millones de contagios registrados en distintos países.
Sin embargo, el impacto real podría ser mucho mayor. Estudios del propio organismo internacional estiman que, al considerar la mortalidad excedente, es decir, las muertes directas e indirectas relacionadas con la crisis sanitaria, el número de fallecimientos asociados a la pandemia podría alcanzar cerca de 14.9 millones de personas entre 2020 y 2021.

La pandemia de COVID-19 se convirtió en una de las mayores emergencias sanitarias de la historia reciente, al afectar sistemas de salud, economías y la vida cotidiana de millones de personas en todo el planeta.

Aunque en mayo de 2023 la OMS puso fin a la emergencia sanitaria internacional, el virus continúa circulando y las autoridades de salud mantienen sistemas de vigilancia epidemiológica para prevenir nuevas crisis sanitarias y reforzar la preparación ante futuras pandemias.





