-No atacan, no están perdidas y no representan un peligro inmediato.
Redacción / Información regional
Con la llegada de la primavera y el aumento en la floración, es común que enjambres de abejas aparezcan de manera repentina en jardines, parques, fachadas o incluso dentro de zonas habitacionales. Aunque su presencia puede causar alarma, expertos y autoridades de Protección Civil aclaran que se trata de abejas migrantes o de paso, un fenómeno natural y temporal.
Un enjambre de abejas no es otra cosa que un grupo de estos insectos que se encuentra en pleno viaje, buscando un nuevo sitio donde establecer una colonia. Entre los meses de abril y septiembre, las colmenas se dividen de forma natural: una reina joven permanece en la colmena original, mientras que la reina más vieja sale acompañada por obreras y zánganos para formar un nuevo hogar.
Durante este proceso, el enjambre se detiene de manera temporal para descansar. En estos puntos, las abejas suelen agruparse formando una masa compacta, sin construir panales de cera. Permanecen así para proteger a la reina, mientras algunas exploradoras buscan un lugar adecuado para establecer la nueva colmena.
Descansan hasta 48 horas
Protección Civil señala que, en la mayoría de los casos, los enjambres permanecen en un sitio hasta 48 horas, tiempo en el que recuperan energía antes de continuar su camino. Durante este periodo no debe intentarse retirarlas, ya que ellas mismas se marcharán sin intervención humana.
Contrario a la creencia popular, estas abejas son menos agresivas, ya que se desplazan lentamente al ir cargadas con reservas de miel y sólo atacan si se sienten amenazadas.

Qué hacer si un enjambre aparece en tu casa
Las autoridades recomiendan no molestarlas ni intentar exterminarlas, ya que su muerte afecta directamente la supervivencia de una de las especies polinizadoras más importantes del planeta.
En caso de localizar un enjambre en el exterior de una vivienda o en un espacio público, se aconseja:
Mantener la calma y evitar movimientos bruscos
No acercarse ni tocar el enjambre
Establecer un perímetro de seguridad de entre 1.5 y 2 metros
Delimitar la zona con cinta o cordón, preferentemente de noche
Colocar un letrero que indique: “Abejas descansando. Se irán pronto. No las molestes”
Opcionalmente, colocar recipientes con agua azucarada para ayudar a su recuperación
Una vez que el enjambre se fortalece, suele retirarse por completo.
¿Cuándo sí reportarlas?
Si las abejas permanecen más de dos semanas en el mismo sitio o comienzan a formar un panal, es importante reportarlo a los números de emergencia o a las autoridades correspondientes para que personal especializado intervenga de manera segura.
Especialistas recuerdan que las abejas no atacan si no son provocadas y que su protección es fundamental, ya que cumplen un papel clave en la polinización y en el equilibrio de los ecosistemas.
La presencia de un enjambre no es una amenaza, sino una señal de que la naturaleza sigue su curso. Respetarlas es, también, una forma de proteger la vida en el planeta.






