– El documento expone que el gobierno retiene a las familias y a los menores de edad por plazos que rebasan el límite de 20 días que dicta la ley
Redacción / Información Internacional
Un reporte de las organizaciones Human Rights First y RAICES documenta una serie de abusos contra familias migrantes recluidas en el centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dilley, Texas.
El documento expone que el gobierno retiene a las familias y a los menores de edad por plazos que rebasan el límite de 20 días que dicta la ley. Según los testimonios recopilados, los internos reciben alimentos con moho o gusanos y enfrentan la falta de personal médico o retrasos para acceder a tratamientos de salud.
Las organizaciones señalan que las condiciones de encierro están provocando depresión, ansiedad y regresiones en el desarrollo infantil de los menores de edad.
En el ámbito legal, el informe detalla que el personal del centro restringe el acceso a representación jurídica durante los trámites de asilo. Las entrevistas revelan que las autoridades presionan a los padres para que acepten su deportación bajo la amenaza de separarlos de sus hijos.
Los registros de las organizaciones indican que estas prácticas se aplican tanto a personas detenidas al cruzar la frontera como a familias que ya tenían años radicando y trabajando en el país.
El centro de Dilley está a cargo de la empresa privada CoreCivic. Aunque el Departamento de Seguridad Nacional afirma que las instalaciones cumplen con las normas establecidas, el análisis concluye que la operación del recinto vulnera sistemáticamente los derechos humanos y recomienda que los procesos migratorios se lleven a cabo mediante un esquema de liberación supervisada.





