**Una histórica entrega de 5 mil 613 apoyos y una inversión de 149.5 mdp, marca un antes y un después para las y los productores del estado**
Michelle López / Puebla, Pue.
El Gobierno de Puebla, encabezado por Alejandro Armenta Mier, realizó la “Gran Entrega para Transformar el Campo Poblano”, un evento sin precedentes que reunió a más de siete mil productoras y productores en el Centro Expositor.

Con una inversión superior a 149.5 millones de pesos y la entrega de 5 mil 613 apoyos, el encuentro reflejó una nueva etapa de confianza, paz social y crecimiento para el sector rural, en coordinación con la estrategia nacional de soberanía alimentaria que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En un ambiente marcado por reconocimiento y esperanza, el mandatario afirmó que esta mega entrega representa un acto de justicia para quienes sostienen la producción de alimentos en Puebla. “Sin maíz no hay país; el campo es prioridad”, enfatizó, al subrayar que la transformación del sector ya es una realidad.

Tecnología, maquinaria y rescate de hectáreas
Durante su intervención, el gobernador destacó que el campo vuelve a ocupar el lugar que merece, ahora respaldado por maquinaria moderna, drones de precisión, genética ganadera y sistemas de riego tecnificado.
Estos avances, explicó Armenta, permitirán rescatar hasta 700 mil hectáreas de temporal, una meta clave para fortalecer la seguridad alimentaria, y garantizar cosechas que no solo cubran las necesidades familiares, sino también contribuyan a la riqueza comunitaria.
Programas de impulso para las cadenas productivas de café, agave, apicultura y huertos de traspatio, también forman parte de la estrategia, alineada con un modelo humanista que busca modernizar al campo sin perder sus raíces.

Valor agregado y crecimiento económico
El mandatario poblano anunció la creación de nuevos centros de transformación para café, mezcal, jitomate y frutales, así como el fortalecimiento de la industria zapatera poblana, y la instalación de una planta pasteurizadora de leche. Estas acciones permiten que las y los productores generen valor agregado en sus propias regiones, evitando intermediarios y potenciando economías locales.
Con una inversión histórica de mil 634 millones de pesos en el sector rural durante 2025, Puebla avanza hacia un modelo productivo competitivo y sustentado en tecnología, mercado interno y justicia social.

Resultados en tiempo récord
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, informó que en solo 347 días se entregaron 103 mil 617 apoyos directos a 93 mil 387 productoras y productores, consolidando a Puebla como referencia nacional en sanidad, innovación agrícola, eficiencia de riego y producción de café premium.
Destacó que el 2025 se perfila como un año decisivo: se espera recuperar 50 mil hectáreas, incrementar en 20 por ciento la producción agrícola, y fortalecer el emprendimiento de miles de mujeres rurales, protagonistas del cambio que vive el campo poblano.
Un gobierno que llega directo a la tierra
El coordinador general de Gabinete, José Luis García Parra, recalcó que no existe en el país un evento similar en magnitud ni alcance. Resaltó que el Gobierno de Puebla opera con programas directos, sin intermediarios, garantizando que cada peso invertido llegue a quienes trabajan la tierra.
García Parra Recordó que administraciones pasadas destinaron apenas 700 millones de pesos en ocho años, mientras que la gestión actual superará los 3 mil millones en solo dos años.

Mujeres rurales, el corazón del campo
La secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, reconoció que más del 40 por ciento de los apoyos entregados fortalecen la autonomía económica de mujeres rurales. Subrayó que apoyar a las mujeres significa fortalecer familias, comunidades y economías locales, en una sinergia guiada por la visión humanista del gobernador Alejandro Armenta y la presidenta Claudia Sheinbaum.
Como ejemplo del impacto real, Mirna Martínez, productora de Huejotzingo, celebró que “por primera vez voltean a vernos”. Mientras que Melquiades Aponte, agricultor de San Jerónimo Tecuanipan, afirmó que la nueva maquinaria “ahorró tiempo, y cambió años de trabajo con técnicas tradicionales”.





