Por: Melitón Lozano Pérez
¿Cómo se le llama cuando a una persona le tramitan un amparo sin su consentimiento y sin firmas? Eso es lo que hicieron con Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, hijos del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Se le llama BAJEZA, DIFAMACIÓN, CALUMNIA. Y está muy claro, lo que pretenden es dañar la imagen de Andrés Manuel y al movimiento de transformación. El periódico Reforma y todos los medios sin ética, quedaron una vez más en ridículo, por la falsedad y lo grotesco de la estrategia ridícula.

Es lamentable que la ley permita interponer amparos sin necesidad de que el supuesto agraviado certifique su demanda. El caso no pasará a mayores ya que al no ratificarse la demanda, los jueces la tienen que desechar; no obstante, es imprescindible que se investigue y se conozca quienes están atrás de la estrategia del pretendido desprestigio.

Al respecto, quiero referirme a la carta aclaratoria que publicó Andrés Manuel López Beltrán; en ella expresa de manera firme que en ningún momento tramitaron ninguna demanda de amparo, y que es parte de una campaña de desprestigio que está tratando de relacionarlos con “una práctica delictiva con la cual no tenemos nada que ver, sino que estamos de acuerdo en continuar con su combate y desmantelamiento” (se refiere al huachicol fiscal).
También, señala de forma contundente que son los “jefes de la mafia del poder económico de este país y los deudos del extinto sistema de corrupción institucional”, los que publicaron las notas difamatorias.
El caso comentado es uno de tantos embates de la derecha conservadora desesperada por recuperar el poder, pero, sobre todo, sus privilegios, y no cesarán en sus ataques, sean distorsionados, inventados o resultado de montajes.

Por lo consiguiente, desde mi punto de vista y posición clara a favor del proyecto de transformación iniciado por nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, y continuado y profundizado por nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, es necesario defender el proyecto, desenmascarar a la mafia del poder y continuar trabajando como buenos soldados y soldadas de la cuarta transformación, siempre cercanos al pueblo, informando y edificando desde nuestras comunidades el segundo piso de la Cuarta Transformación.
¡Que viva el Humanismo Mexicano! ¡Por el bien de todos, primero los pobres! ¡Es un honor estar con Obrador y con Claudia hoy!





