Cayó el “Comandante H”: de Paraguay al Altiplano

Juan Rubio
Información nacional.

Hernán Bermúdez Requena, alias “El Abuelo” o “Comandante H”, ex secretario de Seguridad de Tabasco y presunto líder del grupo criminal “La Barredora”, fue trasladado a México tras su captura en Paraguay. La operación, coordinada entre autoridades mexicanas y paraguayas, incluyó escalas, cambios de ruta y una rápida expulsión migratoria, que evitó un largo proceso de extradición. Ahora, Bermúdez Requena se encuentra bajo custodia federal rumbo al penal de máxima seguridad de “El Altiplano”.

Operativo internacional y detención en Paraguay

El pasado viernes 12 de septiembre, Agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas y la Fiscalía paraguayas, irrumpieron en una residencia del barrio Surubi’í, en Mariano Roque Alonso, un sector exclusivo a las afueras de Asunción. Allí detuvieron a Hernán Bermúdez, asegurando dinero en efectivo, joyas, celulares y un vehículo de lujo.

La captura fue posible gracias a información compartida por autoridades mexicanas, que habían emitido una ficha roja de Interpol en julio tras una orden de aprehensión girada en febrero.

Jalil Rachid, secretario antidrogas de Paraguay, confirmó que Bermúdez ingresó clandestinamente al país, después de pasar por Panamá y Brasil. Según Rachid, intentaba instalar una red criminal en territorio paraguayo. La detención frustró el plan, aunque expertos en seguridad señalan que células vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ya operan en la región.

La localización del “Comandante H” se logró al rastrear movimientos financieros y a familiares cercanos. Su sobrino Gerardo Bermúdez fue arrestado en el mes de julio por operar apuestas ilegales. Además, su esposa Verónica regularizó su situación migratoria en agosto, lo que alertó a las autoridades.

Expulsión inmediata y coordinación binacional

El gobierno de Paraguay optó por una medida migratoria soberana en lugar de completar el proceso de extradición. Aunque un juez ofreció a Bermúdez Requena un trámite de extradición voluntaria para abreviar tiempos, su defensa lo rechazó. Aun así, la administración paraguaya decidió expulsarlo.

La operación incluyó al Centro Nacional de Inteligencia, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Instituto Nacional de Migración. Hernán Bermúdez fue esposado y abordó el jet Bombardier Challenger 605 de la FGR, matrícula XB-NWD, en el Aeropuerto Silvio Pettirossi de Asunción.

Un viaje con escalas y cambios de ruta

El plan original contemplaba una escala en Cozumel, pero fue modificado por motivos operativos. El avión hizo una parada en Bogotá, Colombia, donde “El Abuelo” pasó la noche bajo custodia. El jueves 18 de septiembre, el jet despegó cerca de las 9:00 horas tiempo de México y aterrizó en Tapachula, Chiapas, pasadas las 11:00 horas. Desde ahí continuó hacia Toluca, Estado de México, para ser ingresado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido como “El Altiplano”.

Contexto: la caída de un ex jefe policial

Bermúdez Requena dirigió la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Tabasco entre 2018 y 2024, durante el gobierno estatal de Adán Augusto López Hernández, actual coordinador de Morena en el Senado. La detención reavivó cuestionamientos a López Hernández sobre cómo un colaborador cercano pudo liderar presuntamente una organización criminal.

Durante años, “La Barredora” operó delitos como narcotráfico, extorsión y robo de combustible. Inicialmente colaboró con el CJNG, pero las alianzas se rompieron, generando violencia en Tabasco. Informes de inteligencia militar ya sospechaban del ex jefe policial  desde 2019, pero las investigaciones se intensificaron tras su fuga en febrero de 2025.

Reacciones políticas y del gobierno

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo agradeció públicamente al presidente paraguayo Santiago Peña por la cooperación internacional. Aseguró que su gobierno mantiene una política de “cero impunidad”.

Adán Augusto López, por su parte, expresó disposición para comparecer si las autoridades lo requieren. Negó haber tenido indicios de las actividades criminales de su excolaborador, y pidió una investigación a fondo. La oposición cuestionó su responsabilidad y criticó al partido gobernante.

Implicaciones para el crimen organizado

Expertos en seguridad, como David Saucedo y Carlos Hernández, consideran que Hernán Bermúdez se apoyó en redes del CJNG para moverse por Sudamérica. Señalaron que su captura no detiene por completo las operaciones transnacionales, pero representa un golpe simbólico. Armando Rodríguez, consultor en inteligencia, recuerda que Bermúdez Requena traficó combustible hacia Estados Unidos y otros países, lo que lo ubica como parte de un crimen organizado transnacional.

Paraguay, por su ubicación estratégica y baja vigilancia en algunas zonas fronterizas, es considerado un punto clave para el acopio de drogas. El criminólogo Juan Martens advirtió que es probable que Hernán Bermúdez contara con protección local y que otras células ya operen en ese país.

Proceso judicial pendiente en México

En México, Bermúdez Requena enfrenta cargos por delincuencia organizada, asociación delictuosa, extorsión y secuestro exprés. Tras su llegada al Altiplano, se espera que la FGR presente pruebas y testimonios para formalizar el proceso penal. Autoridades federales destacaron que el caso servirá para investigar posibles vínculos entre el ex jefe policial y funcionarios de alto nivel.

Además, Estados Unidos ha seguido de cerca las actividades de “La Barredora”, lo que podría implicar cooperación adicional en las pesquisas. Columnistas refirieron que el caso podría alcanzar a figuras políticas, operadores financieros y redes criminales en varios países.

La detención de Bermúdez Requena es considerada un éxito en la cooperación entre México y Paraguay. Sin embargo, especialistas advierten que las estructuras criminales de las que formó parte siguen activas. El arresto también marca un momento delicado para el Gobierno federal y Morena, que enfrentan presión para demostrar independencia y rigor en las investigaciones.

La captura y traslado de Hernán Bermúdez Requena exponen los vínculos entre crimen organizado y estructuras políticas en México y Sudamérica. Su llegada al Altiplano marca un paso en el proceso judicial, pero también abre interrogantes sobre complicidades y redes que podrían persistir. El caso pone a prueba la cooperación internacional y el compromiso del Gobierno mexicano de llevar ante la justicia a figuras que operaron bajo la sombra del poder.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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