ALGORITMO | Opinión
Por José Luis Moctezuma
En política no hay vacíos, y en el Congreso de Puebla el movimiento de fichas comenzó a hacerse visible. La salida de Laura Artemisa García Chávez, recién nombrada secretaria de Bienestar estatal, abrió la puerta a la llegada de un perfil que encarna tanto la disciplina partidista como el discurso conciliador: Pavel Gaspar Ramírez, diputado de Morena y representante de las comunidades migrantes, indígenas y campesinas.
La licencia indefinida de Artemisa García fue aprobada por unanimidad durante la sesión ordinaria de este jueves, un gesto que refleja la alineación interna del grupo legislativo de Morena con la agenda del gobernador Alejandro Armenta.
Tras su salida, Gaspar Ramírez emergió como la propuesta principal para presidir la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), el órgano que marca la ruta del Congreso poblano, antes fue citado en el Centro Integral de Servicios (CIS), oficinas donde despacha el gobernador Alejandro Armenta.
Más que un simple cambio administrativo, la llegada de Gaspar podría representar la consolidación de una nueva etapa de diálogo político, donde la figura del legislador mixteco cobra relevancia por su cercanía con las bases morenistas y su bajo perfil mediático, pero alto reconocimiento interno.

Un político conciliador
Laura Artemisa, en su despedida, definió a Pavel Gaspar como un político de carácter conciliador y fiel a los valores de la Cuarta Transformación, una frase que no es menor en tiempos donde el equilibrio entre el discurso social y la disciplina partidista es clave para mantener la unidad del bloque oficialista.
Gaspar es licenciado en Derecho por el Instituto Mixteco de Educación Integral, llegó al Congreso tras las elecciones del 2 de junio de 2024. Su historia dentro de la izquierda poblana se remonta a 2006, cuando se sumó al movimiento obradorista en apoyo a la primera candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, antes impulsaron a Cuahtemoc Cárdenas.
Hijo de un gran luchador social
Pavel Gaspar es hijo de Don Horacio Gaspar Lima, destacado luchador social, político y hombre de izquierda, por lo tanto corre por sus venas y tiene como ADN la justicia social, defensa de los derechos laborales, de las comunidades indígenas y campesinas.
Gaspar Lima fue un caballero que siempre honró la palabra cumplida. En la mixteca cultivó grandes amigos, ideales y alianzas con políticos como Filiberto Guevara González quien mantuvo un carrera política destacada en los tres niveles de gobierno.
Esa raíz ideológica de Pavel Gaspar sumada a su imagen de político de tierra, le da credibilidad ante las bases y al mismo tiempo lo vuelve un operador confiable para el Ejecutivo estatal.

Reconfiguración política
La invitación de Alejandro Armenta a Laura Artemisa para integrarse a su gabinete no es un movimiento casual, sino parte de una reconfiguración calculada que busca fortalecer los vínculos entre el Congreso, el gobierno estatal y sociedad.
Con esta jugada, Armenta acerca el Poder Legislativo a su órbita de influencia y asegura que el proyecto político de la administración estatal encuentre respaldo y estabilidad parlamentaria en lo que resta del periodo.
En esa ecuación, Pavel Gaspar aparece como el puente ideal: leal al movimiento, prudente en sus declaraciones y con una imagen de servidor público antes que de protagonista político.
Su eventual llegada este lunes a la presidencia de la Jugocopo marcaría otro movimiento de ajustes internos y el inicio de un periodo más enfocado en la gobernabilidad y la continuidad del proyecto morenista.
Un Congreso en transición
Si algo deja claro este cambio es que el Congreso de Puebla entra en una fase de madurez política, donde las lealtades pesan tanto como los resultados.
El tablero se mueve, pero el mensaje es claro: la Cuarta Transformación en Puebla busca continuidad, no ruptura.




