**César Sepúlveda, extorsionador y asesino de un líder limonero, fue capturado en Michoacán**


Juan Rubio
Información nacional.
La noche del miércoles 21 de enero de 2026, César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, fue detenido en la comunidad de Santa Ana Amatlán, del municipio de Buenavista Tomatlán, Michoacán, tras una operación conjunta del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal.
Sepúlveda, identificado como el líder de la célula delictiva “Los Blancos de Troya”, enfrenta al menos siete órdenes de aprehensión por homicidio calificado y extorsión agravada, incluyendo el asesinato del presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez, ocurrido el pasado 19 de octubre de 2025.
La operación que culminó con su captura inició el 23 de octubre de 2025, tres días después del asesinato de Bravo Manríquez. Según declaraciones de su hermano ante las autoridades, Sepúlveda y sus hombres habían “levantado” al líder limonero a principios de ese mes.
Aunque fue liberado tras una llamada telefónica de uno de los subordinados de “El Botox”, alias “Pilones”, semanas después fue convocado nuevamente a una reunión en Cenobio Moreno —localidad considerada bastión del grupo criminal—, donde fue ejecutado.
Durante meses, las autoridades realizaron seguimiento a “Pilones”, cuya detención el mismo miércoles 21 de enero precedió a la de su jefe. En su declaración, “Pilones” señaló que Bernardo Bravo había contactado a un operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en Jalisco, para pedir que “le quitaran de encima a El Botox”. Al enterarse, Sepúlveda habría ordenado su asesinato.
“El Botox” se había convertido en un objetivo prioritario del Gobierno federal. A sus 43 años de edad, proyectaba una imagen ambigua: en videos publicados en redes sociales a principios de 2025, aparecía sin ocultar su rostro, vestido con ropa campestre y criticando las condiciones del mercado agrícola. Denunciaba que las empresas pagaban precios irrisorios a los productores de limón y se presentaba como intermediario obligado del sector.
Sin embargo, las autoridades federales documentaron que realmente controlaba la venta de limón amarillo en Cenobio Moreno, La Huina, Capiri y El Razo, además de actividades ilícitas como narcomenudeo, venta de gasolina, cerveza, pollo, huevos y recolección de basura.
De acuerdo con el Centro Nacional de Fusión de Inteligencia (CENFI), en 2021 Sepúlveda comercializaba dos toneladas diarias de pollo. Su estructura delictiva, vinculada históricamente a “Los Viagras” y heredera de los “Caballeros Templarios”, operaba bajo la denominación “Los Blancos de Troya”, grupo que surgió en 2015 con un mensaje en Facebook, prometiendo proteger a la población del crimen organizado. Con el tiempo, se convirtió en una organización temida en la Tierra Caliente michoacana, presente en al menos 10 municipios.
Las autoridades señalaron que el grupo posee armamento de grueso calibre, drones equipados con explosivos y minas antipersonales, utilizados tanto para defensa territorial como para vigilancia. Además, se le atribuye el control de redes de internet en zonas rurales, exigiendo pagos bajo amenaza de muerte.
Sepúlveda Arellano ya se encuentra en las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México, donde se le practicaron exámenes médicos y se le tomó declaración. Se prevé su traslado a un penal federal, posiblemente el de máxima Seguridad del Altiplano. La Fiscalía General de la República (FGR), tiene un lapso de 48 horas para presentarlo ante un juez y definir su situación jurídica.
Además de las acusaciones locales, Alejandro Sepúlveda figura en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que lo vincula con actividades terroristas y tráfico internacional de drogas. Washington ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Con el aseguramiento de “El Botox” y la reciente aprehensión de uno de sus sicarios en Tuxpan, Michoacán, las autoridades consideran prácticamente desarticulada la estructura de “Los Blancos de Troya”, aunque continúan las labores de inteligencia para localizar a su hermanastro, alias “Jando”, señalado como coadministrador del negocio criminal. La caída de César Alejandro Sepúlveda Arellano representa un hito en la estrategia de Seguridad del Gobierno federal en una de las regiones más complejas del país, donde el crimen organizado ha entrelazado durante años violencia, economía ilegal y control social.







