– La población separada creció del 3.1 al 4.8 por ciento, mientras que los divorciados aumentaron del 1.2 al 2.1 por ciento.
Redacción / Información Nacional
El perfil civil de los mexicanos cambió en los últimos 20 años. La tendencia muestra una baja considerable en los matrimonios y un aumento sostenido en las personas que viven en unión libre o permanecen solteras. Pese a este escenario, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que quienes viven en pareja reportan mayor satisfacción con su vida afectiva que los solteros.
Un reporte del INEGI comparó las cifras de 2005 contra 2025. Hace dos décadas, el 47.6 por ciento de la población mayor de 15 años estaba casada. Para este año, ese número descendió al 36.3 por ciento.
El fenómeno inverso ocurre con las parejas en unión libre, que pasaron del 11.1 al 17.6 por ciento en el mismo lapso. La soltería también repuntó ligeramente, al pasar de 31.9 a 33.2 por ciento. Las rupturas siguieron la misma línea: la población separada creció del 3.1 al 4.8 por ciento, mientras que los divorciados aumentaron del 1.2 al 2.1 por ciento.
Finanzas separadas
Más allá del estatus civil, la planeación financiera conjunta es poco común. Cifras de la plataforma Fintual indican que solo el 1 por ciento de las personas vincula sus metas de ahorro con su pareja.
Existen diferencias en cómo hombres y mujeres proyectan gastos fuertes, como una boda o el anillo de compromiso. El 54 por ciento de los hombres visualiza estos gastos a corto plazo, mientras que el 44 por ciento de las mujeres los planea en un horizonte de 13 a 60 meses.
Leonardo Castillo, especialista de Fintual, explicó que al invertir a largo plazo los recursos generan rendimientos por el interés compuesto, no solo por las aportaciones directas. El ahorro en pareja para estos fines se concentra principalmente en usuarios de unos 30 años que residen en la Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco y Querétaro.





