El papa León XIV comentó este domingo la liberación de 265 alumnos y docentes retenidos en el estado de Níger, después de que solo 50 de los 303 menores secuestrados el viernes lograran escapar y volver con sus familias. El pontífice expresó su “profunda tristeza” durante la misa en la plaza de San Pedro y pidió a las autoridades actuar con firmeza para garantizar el rescate de los rehenes.

Redacción / Internacional
Las autoridades escolares informaron que los menores que huyeron lo hicieron por separado entre el viernes y el sábado, tras el ataque a la escuela católica St. Mary’s, ubicada en la remota comunidad de Papiri. El reverendo Bulus Dauwa Yohanna, confirmó que 253 estudiantes y 12 maestros permanecen en manos de los captores y solicitó a la población mantener las oraciones mientras continúan la búsqueda.
El secuestro se produjo apenas días después de un ataque similar en el estado vecino de Kebbi, donde 25 menores fueron raptados en circunstancias parecidas; por lo que, estos hechos se suman a una década de asaltos contra centros educativos utilizados por los grupos criminares para exigir rescates. Más de mil quinientos estudiantes han sufrido este delito desde el secuestro masivo de Chibok.

A la par de esta crisis, 38 fieles capturados durante el asalto a una iglesia en el estado de Kwara recuperaron su libertad gracias a operaciones de seguridad, según informó el gobernador AbdulRahman AbdulRazaq. El presidente Bola Tinubu celebró este resultado y aseguró que su gobierno continuará trabajando hasta liberar a todos los cautivos, recalcando que ningún ciudadano debe sentirse desprotegido.
Expertos en seguridad advierten que la falta de consecuencias para los grupos armados alimenta esta ola de violencia, que afecta por igual a comunidades cristianas y musulmanas. Aunque analistas descartan que recientes declaraciones internacionales hayan detonado los ataques, coinciden en que la impunidad es el principal motor del crimen y que no cederán ante las amenazas.





