El cuerpo del sacerdote Bertoldo “N”, reportado como desaparecido desde el domingo, fue localizado sin vida la tarde del lunes en un paraje de terracería en Mezcala, municipio de Eduardo Neri, Guerrero. El hallazgo ocurrió a un costado de la carretera federal Iguala-Chilpancingo, en la zona centro del estado, según confirmó la Fiscalía General de Guerrero (FGE).

Redacción / Guerrero
El religioso, de 58 años y originario de Arcelia, fue identificado como titular de la parroquia de San Cristóbal y su desaparición había sido notificada por la Comisión Estatal de Búsqueda, que incluso emitió una ficha con sus características y vestimenta al momento de ser visto por última vez. Ante esto, la FGE informó que ya se inició una carpeta de investigación por homicidio calificado.
Peritos forenses y agentes de la Policía Ministerial acudieron al sitio para levantar indicios que permitan esclarecer el crimen. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado sobre detenidos, ni se ha revelado el posible móvil del asesinato; por lo que, el caso se suma a una serie de agresiones contra miembros del clero en la región, donde la violencia no ha dado tregua.

Bajo este contexto de violencia, el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González, llamó el sábado pasado a restablecer la tregua entre grupos criminales, rota hace un año tras el asesinato del exalcalde Alejandro Arcos. Asimismo, señaló que la iglesia está dispuesta a intervenir como mediadora con el objetivo de recuperar la paz.
Finalmente, algunos líderes religiosos, como el obispo emérito Salvador Rangel, ha intentado actuar como interlocutores entre bandas rivales con tal de reducir la violencia. No obstante, estos esfuerzos no están exentos de riesgo, pues en abril de este año, Rangel fue secuestrado durante varias horas, evidenciando el peligro de asumir un papel conciliador en medio del conflicto armado que persiste en Guerrero.





