Abraham Onofre / Estados Unidos
Estados Unidos lanzó una serie de ataques de represalia contra objetivos del grupo Estado Islámico en Siria, como respuesta a un ataque reciente atribuido a esa organización y que dejó ciudadanos estadounidenses muertos. La ofensiva fue confirmada por autoridades estadounidenses y se realizó, según Washington, para debilitar la capacidad operativa del grupo extremista.

De acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos, los bombardeos alcanzaron múltiples objetivos vinculados al Estado Islámico, entre ellos infraestructura, posiciones operativas y centros logísticos en distintas zonas del territorio sirio. Las acciones formaron parte de una operación coordinada con aliados de la coalición internacional que combate a este grupo en Medio Oriente.

Funcionarios estadounidenses señalaron que los ataques no buscan una escalada del conflicto en la región, sino enviar un mensaje de disuasión y responder de manera directa a las agresiones contra su personal. Hasta el momento, no se han reportado cifras oficiales sobre víctimas tras los bombardeos.





