Redacción / Puebla, Pue.
– Especialistas advierten que los hombres suelen ser portadores asintomáticos del VPH.
El sistema de salud pública en Puebla y México ha restringido a los hombres el acceso a la vacunación gratuita contra el virus del papiloma humano (VPH). Según especialistas, esto ha causado un aumento en la transmisión del virus y ha generado brechas de desigualdad en la prevención, pues, aunque su venta es libre, el esquema de vacunación puede alcanzar los 12 mil pesos en consultorios particulares.
La especialista Ana Beatriz Mendoza remarcó que, aunque los casos reportados en hombres son menores que en mujeres, los varones suelen ser portadores silenciosos. Al no presentar síntomas ni contar con programas de detección rutinarios, son quienes más contribuyen a la transmisión del virus.
De acuerdo a el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, en 2024 y 2025 los casos de VPH en mujeres aumentaron 26.4 %, mientras que en hombres se registró una disminución del 61.5 %.

Aunque la infección afecta a hombres y mujeres de manera similar, las consecuencias son más frecuentes y graves en mujeres debido a diferencias en el sistema inmunológico y en los tejidos del tracto genital femenino.
Ríos Mendoza detalló respecto a la vacunación que en el sector público actualmente solo se aplica a niñas de entre 9 y 14 años, mientras que en el ámbito privado la vacuna es administrada a hombres y mujeres, incluso después de esa edad. En su opinión, incluir a los hombres en los programas de vacunación permitiría reducir la transmisión y disminuir la prevalencia del virus en la población.
Asimismo, detalló que existen más de 200 tipos de VPH, de los cuales aproximadamente 40 se transmiten por vía sexual. Estos se dividen en bajo riesgo, como los tipos 6 y 11, que causan verrugas genitales, y de alto riesgo, entre los que destacan el 16 y 18, responsables de hasta el 80 % de los casos de cáncer cervicouterino en México, señaló que mientras las mujeres cuentan con estudios de tamizaje como el Papanicolaou, los hombres no tienen un programa de detección rutinaria, lo que refuerza la importancia de la vacunación masculina.





