Daniel Osorio / Japón
Un terremoto de magnitud 7.6 estremeció la costa noreste de Japón la noche del lunes 8 de diciembre, con epicentro frente a la prefectura de Aomori y una profundidad estimada en 50 km. Tras el temblor, la Japan Meteorological Agency (JMA) emitió una advertencia de tsunami para las prefecturas de Aomori, Iwate y Hokkaido, estimando que las olas podrían alcanzar hasta tres metros de altura.

Reportes iniciales indican que al menos algunas personas resultaron heridas, como afectados en un hotel en Hachinohe y un hombre cuya camioneta cayó en un socavón, aunque hasta ahora no se han confirmado víctimas mortales ni daños estructurales graves en infraestructuras críticas, como las plantas nucleares de la región. Las olas generadas por el tsunami ya golpearon varios puertos costeros, con registros de 40 a 50 centímetros, aunque en ciertas zonas se anticipa riesgo de olas mayores.
El sismo se sintió en una amplia zona del país, desde el norte hasta sendas ciudades del centro como la capital. En localidades como Hachinohe la intensidad alcanzó un nivel “superior a 6” en la escala sísmica local, suficiente para causar movimientos fuertes y que muchos edificios vibraran con intensidad.





