El coordinador del Gabinete del Gobierno de Puebla, José Luis García Parra, reiteró que los arrancones seguirán siendo ilegales en la vía pública y que no existe intención alguna de regularizarlos. Explicó que la propuesta del Ejecutivo se limita a reubicar la actividad en espacios seguros, con vigilancia y servicios de auxilio, siguiendo modelos aplicados en otros países donde la práctica se desarrolla bajo supervisión.
García Parra recordó que la Ley de Movilidad establece sanciones severas para quienes participen en carreras clandestinas, entre ellas una multa de 3 mil 394 pesos, retiro del vehículo y cancelación de la licencia de conducir por hasta diez años. Señaló además que los operativos coordinados entre la Secretaría de Seguridad Pública y el Ayuntamiento de Puebla serán más estrictos, luego de intervenciones realizadas desde el fin de semana pasado.
El gobernador Alejandro Armenta planteó que el Autódromo de Amozoc podría utilizarse como sede para quienes busquen realizar estas actividades en condiciones controladas. Afirmó que el gobierno estatal no permitirá bajo ninguna circunstancia que los arrancones ocurran en calles, avenidas o carreteras del estado, y que cualquier alternativa deberá desarrollarse únicamente en espacios habilitados para ello.





