Con corte al miércoles 8 de octubre, las autoridades educativas y sanitarias del sur del estado de Puebla reportan 48 casos confirmados del virus Coxsackie, distribuidos entre las microrregiones de Izúcar de Matamoros y Acatlán de Osorio. La cifra incluye 23 casos en Tehuitzingo, seis en Chinantla, 17 en el Centro Escolar Presidente Lázaro Cárdenas de Izúcar, y seis más en la primaria Miguel Hidalgo de Villa Atencingo, en el municipio de Chietla.
**Autoridades refuerzan vigilancia y prevención en escuelas del sur de Puebla**
Juan Rubio – Brisselda Sarabia / Mixteca poblana.
El virus, común en la infancia, se caracteriza por fiebre alta repentina, dolor de garganta, fatiga, pérdida de apetito y, de forma distintiva, erupciones en manos, pies y boca. Aunque los síntomas suelen ser leves, su alta transmisibilidad ha obligado a las autoridades a implementar medidas inmediatas, para contener su propagación en entornos escolares.
En entrevista exclusiva, Hugo Sánchez Pérez, jefe de la Coordinación de Educación (CORDE 07) en Izúcar de Matamoros, confirmó que los únicos planteles con casos oficiales son el Centro Escolar Presidente Lázaro Cárdenas y la primaria Miguel Hidalgo. “Hemos reportado la situación a la Jurisdicción Sanitaria, y mantenemos comunicación constante con directores, docentes y padres de familia”, señaló.
Aclaró que, si bien las clases no han sido suspendidas de forma generalizada, los alumnos con síntomas permanecen en casa bajo cuidado médico, y continúan con actividades escolares en modalidad híbrida.
Sánchez Pérez subrayó que las cifras no son estáticas y que se monitorean posibles casos en otras instituciones. “No queremos difundir información extraoficial, pero sí pedimos a los directores que notifiquen cualquier sospecha inmediatamente”, indicó.
Además, destacó que se han reactivado los Comités escolares de salud, responsables de aplicar filtros de entrada, verificar la disponibilidad de agua y jabón, y promover el lavado frecuente de manos.
En la región Mixteca, la situación es similar, pero con una estrategia distinta. Según fuentes de la Jurisdicción Sanitaria 08 con sede en Acatlán de Osorio, los 29 casos registrados en Chinantla y Tehuitzingo —seis y 23 respectivamente— están distribuidos en 11 escuelas, principalmente de nivel preescolar y primaria.
Dado que ningún plantel supera los tres casos, no se ha ordenado la suspensión de clases. En cambio, se aplican protocolos de limpieza intensiva, aislamiento preventivo de los menores afectados, y seguimiento médico continuo.
El virus Coxsackie se transmite por contacto directo con secreciones respiratorias, saliva, fluidos de las ampollas o superficies contaminadas. No existe vacuna, por lo que la prevención se basa en higiene rigurosa: lavado de manos con agua y jabón, evitar compartir utensilios personales, desinfección de superficies comunes y no enviar a la escuela a niños con síntomas.
Las autoridades insisten en que no hay motivo de alarma, pero sí de vigilancia. Tanto en Izúcar como en la Mixteca, se ha reforzado la coordinación entre los sectores educativo y de salud. Los padres de familia han sido llamados a identificar los síntomas tempranos -especialmente las lesiones bucales y cutáneas características-, y acudir de inmediato a los Centros de Salud.
Hasta ahora, no se han reportado complicaciones graves ni hospitalizaciones. Tampoco se han detectado casos fuera de los municipios mencionados. Sin embargo, dada la temporada de cambios climáticos —factor que favorece la propagación de virus respiratorios—, las autoridades anticipan un posible incremento en los próximos días.
La Secretaría de Salud del estado de Puebla (SSa) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), mantienen monitoreo diario en ambas microrregiones. Se prevé la emisión de una circular informativa para todas las escuelas del sur del estado, con recomendaciones estandarizadas y protocolos actualizados.
Mientras tanto, en las comunidades afectadas, maestros y padres trabajan en conjunto para mantener la normalidad escolar sin descuidar la salud. El mensaje es claro: la prevención depende de todos, y la rápida identificación de síntomas puede marcar la diferencia entre un brote controlado y una cadena de contagios difícil de contener.





