El indicador supera la meta del Banco de México y el registro del año anterior, presionando la economía familiar tras los ajustes al IEPS y el costo de servicios alimentarios.
Redacción / México
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la inflación en México se aceleró al 3.77% interanual durante la primera quincena de enero de 2026. Esta cifra coloca al indicador por encima del objetivo del 3% establecido por el Banco de México (Banxico) y supera el 3.69% registrado al cierre del año pasado.
A pesar de que Banxico mantuvo una tendencia a la baja en las tasas de interés ubicándolas en 7% en diciembre pasado, el inicio de año ha traído consigo una presión inflacionaria impulsada, principalmente, por la actualización de impuestos y el costo de servicios básicos.
De acuerdo con el reporte quincenal, el alza en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) responde en gran medida a factores específicos que han encarecido el consumo cotidiano
Los cigarros encabezaron los incrementos con un 12.22%, seguidos por los refrescos envasados con un 3.97%, ambos afectados por el ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
El costo en loncherías, fondas, torterías y taquerías subió un 0.75%, impactando directamente a quienes consumen alimentos fuera de casa. Este indicador, que elimina los precios más volátiles como combustibles y alimentos frescos, se situó en un 4.47%, su nivel más alto para una primera quincena de enero desde 2014.
Aunque analistas de Grupo Base señalan que la inflación general se ha mantenido por debajo del 4% desde mediados de 2024, advierten que el componente subyacente no muestra señales claras de desaceleración. Esto sugiere que, a pesar de que la inflación no subyacente (energéticos y tarifas de gobierno) dio un ligero respiro, los precios de mercancías y servicios siguen al alza.
El panorama pone a prueba la estrategia de Banxico, que deberá evaluar si continúa con el calendario de recortes a la tasa de interés previsto para 2026 o si ajusta su política monetaria para frenar el encarecimiento de la vida en el mediano plazo.





