La indignación por la puesta en libertad de un sujeto señalado de abusar de una menor de 8 años desató el caos en Santa María Coapan; patrullas resultaron dañadas y agentes fueron retenidos.
Abraham Onofre / Tehuacán
La noche del pasado 19 de enero, la junta auxiliar de Santa María Coapan se convirtió en el escenario de una violenta protesta que estuvo a punto de culminar en tragedia. Cerca de 200 pobladores intentaron linchar a un hombre de aproximadamente 50 años, identificado como vecino de la zona, tras ser señalado por el presunto abuso sexual de una niña de ocho años.
El conflicto escaló cuando los habitantes se enteraron de que el sospechoso, quien había sido obligado a presentarse ante las autoridades el lunes por la mañana, obtuvo su libertad horas después. Esta decisión del Ministerio Público encendió la furia de la familia y vecinos, quienes se trasladaron al domicilio del sujeto en la calle Enrique S. Mont para hacer justicia por propia mano.

De acuerdo con los testimonios, la agresión ocurrió el pasado sábado 17 de enero. La menor llegó a su hogar con la ropa rota y huellas de violencia física, confesando posteriormente el ataque tras vencer el miedo por las amenazas recibidas.
Pese a que la madre acudió de inmediato a la Casa de Justicia de Tehuacán, denunció que inicialmente se negaron a levantar el reporte. Fue hasta el lunes cuando un médico legista confirmó la agresión sexual, pero para entonces, el señalado ya no se encontraba bajo custodia policial, lo que desató la movilización civil.
Al arribo de los elementos municipales para rescatar al presunto agresor, las personas respondieron con agresiones. Dos patrullas fueron atacadas con piedras y objetos contundentes y al menos dos policías fueron retenidos por la multitud como medida de presión ante la falta de justicia. Se activaron los protocolos de extracción para rescatar tanto a los uniformados como al detenido, quien ya presentaba diversos golpes por parte de los inconformes.
“La pequeña no dijo nada al principio porque estaba amenazada, pero las pruebas médicas son claras. No es posible que lo hayan dejado libre”, señalaron familiares de la víctima ante la falta de garantías legales.

Actualmente, el sospechoso se encuentra bajo resguardo de las autoridades estatales para evitar un nuevo ataque, mientras que el estado de salud de la menor es monitoreado. La comunidad advierte que no permitirán el regreso del sujeto a la colonia, evidenciando una vez más el profundo hartazgo social ante la impunidad en delitos contra menores.





