Investigación cañera avanza en campo experimental del Ingenio de Atencingo 

**Este centro evalúa selección de variedades y optimización de tratamiento hidrotérmico** 

Juan Rubio / Chietla, Pue.

Emmanuel Rodríguez Marín, responsable de investigación del campo experimental del Ingenio de Atencingo, ubicado en la carretera Izúcar-Atencingo en la demarcación del municipio de Chietla, detalló los protocolos científicos que desarrolla el centro, para mejorar la productividad y sanidad de la vara dulce en la región cañera del estado. 

El campo experimental, situado en los límites con la comunidad de Tilapa, opera dos líneas de investigación simultáneas. La primera corresponde a la fase inicial de un programa de selección varietal, que requiere doce años para concluir. Actualmente se estableció la etapa PLT (Prueba de Líneas Tempranas), en la cual se cultivan híbridos provenientes de semilla verdadera, enviada anualmente desde el estado de Chiapas, específicamente de la localidad de Tuxtla Chico. 

El proceso inicia con la germinación en charolas, seguida del trasplante a contenedores de mayor capacidad, para favorecer el desarrollo inicial. Posteriormente, las plantas se trasladan al campo abierto, donde permanecen entre doce y catorce meses. Al término de este periodo, se aplica una presión de selección que reduce una población inicial amplia, a aproximadamente setecientos híbridos con las mejores características agronómicas e industriales. Estos materiales avanzan a fases posteriores de evaluación, hasta consolidar variedades adaptadas a las condiciones edafoclimáticas de la región cañera poblana.  

Paralelamente, el centro ejecuta un experimento para optimizar el tratamiento hidrotérmico, técnica que emplea ciclos de agua caliente y fría, para sanear la semilla de caña de azúcar. Rodríguez Marín explicó que el objetivo es garantizar semilleros libres de patógenos y genéticamente puros; es decir, que correspondan exclusivamente a la variedad seleccionada sin contaminación por otras cepas. 

En el ensayo actual se evalúan distintas combinaciones de temperatura y tiempo de inmersión, con el propósito de reducir el consumo energético del proceso. Mientras el protocolo tradicional aplica una hora de exposición a temperatura controlada, los resultados preliminares indican que exposiciones de 30 a 50 minutos y a 52 grados Celsius (°C), logran efectos equivalentes en germinación y desarrollo inicial de las variedades analizadas. 

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Karen Rojas
Karen Rojas

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