**Escalada militar en Medio Oriente presiona mercados energéticos
Karen Rojas/Información internacional.
Autoridades iraníes advirtieron que el precio del petróleo podría alcanzar los 200 dólares por barril si continúa la escalada militar en Medio Oriente y se intensifican los ataques contra su territorio. Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones que han impactado el comercio energético internacional y han generado incertidumbre en los mercados.
El portavoz del cuartel militar iraní Jatam al-Anbia, Ebrahim Zolfaqari, señaló que el aumento del precio del crudo dependerá de la estabilidad en el Golfo Pérsico y responsabilizó a Estados Unidos y a sus aliados de afectar la seguridad en la región. Según el funcionario, Irán podría tomar medidas que incluyan limitar el suministro energético hacia países considerados adversarios.

Entre las advertencias también se mencionó la posibilidad de que buques petroleros con destino a Estados Unidos, Israel u otros aliados sean considerados objetivos en el marco del conflicto, lo que incrementaría el riesgo para el transporte marítimo de hidrocarburos.
Uno de los puntos estratégicos en esta crisis es el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 por ciento del petróleo que se comercia en el mundo. Irán ha señalado que podría restringir el paso de petroleros en esta zona, lo que afectaría el suministro global de energía.

Aunque el precio del petróleo aún no alcanza los 200 dólares, el mercado ya registra aumentos. El crudo Brent ha superado los 100 dólares por barril y en algunos momentos llegó a aproximarse a los 126 dólares durante la actual crisis, impulsado por el temor a una posible interrupción del suministro.
Ante el escenario de tensión, la Agencia Internacional de la Energía anunció la liberación de alrededor de 400 millones de barriles de reservas estratégicas para reducir la presión en el mercado y evitar una crisis energética de mayor escala.
Analistas advierten que si el barril llegara a los 200 dólares, el impacto se reflejaría en una inflación global más alta, debido al incremento en los costos de transporte, producción industrial y generación de energía. Esto podría provocar aumentos en tasas de interés, menor crecimiento económico y riesgo de recesión en varias regiones.

En la vida diaria, el encarecimiento del petróleo suele traducirse en gasolina y diésel más caros, aumento en tarifas de transporte, mayores precios en alimentos y productos básicos, por el costo del traslado y la producción, así como incrementos en servicios como electricidad y logística. Por ello, la evolución del conflicto en Medio Oriente seguirá influyendo en el comportamiento de los mercados energéticos y en la economía mundial.





