– Los reportes de las autoridades locales indican decenas de heridos por esquirlas
Redacción / Información Internacional
Irán atacó este sábado 21 de marzo la ciudad de Dimona, en Israel, sede de una instalación nuclear. Las autoridades de Irán informaron que el lanzamiento de misiles responde al bombardeo previo contra su complejo de enriquecimiento de uranio ubicado en Natanz.
El impacto directo de un misil destruyó la fachada de un edificio en Dimona. Los reportes de las autoridades locales indican decenas de heridos por esquirlas. El Ejército de Israel comunicó que carece de registros sobre este ataque.
Respecto a las instalaciones de Natanz en Irán, la agencia atómica del país descartó fugas de material radiactivo. La cadena de televisión pública israelí Kan atribuyó el ataque a este complejo a Estados Unidos.
Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), solicitó detener las operaciones militares para evitar accidentes nucleares. Representantes de Rusia catalogaron la situación en Medio Oriente como un riesgo de catástrofe regional.
Oficialmente, Dimona opera como centro de investigación y suministro de energía, aunque reportes internacionales vinculan el sitio con la fabricación de armamento atómico. Israel mantiene una política de no confirmación sobre su estatus nuclear.
El conflicto registra cuatro semanas de hostilidades. El viernes 20 de marzo, Israel bombardeó el centro universitario Malek-Ashtar en Teherán. Los mandos militares justificaron la acción señalando que el sitio opera para el desarrollo de componentes nucleares. Naciones de Occidente sostienen que Irán intenta fabricar armamento atómico, argumento utilizado para las operaciones iniciadas el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos.
Las operaciones militares se extienden al Estrecho de Ormuz. El almirante Brad Cooper, del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), confirmó la destrucción de un complejo subterráneo iraní en la costa que almacenaba misiles y equipo antibuque.
En respuesta, Irán mantiene bloqueado el paso por el estrecho, ruta de tránsito para una quinta parte de los hidrocarburos a nivel global.
La interrupción en el suministro elevó el precio del barril de crudo Brent a los 105 dólares, un incremento del 50 por ciento en el último mes. Para mitigar el impacto, la Comisión Europea propuso a los países del bloque reducir el objetivo de llenado de reservas de gas para el invierno del 90 al 80 por ciento.
Un grupo de veinte países, integrado por Japón, Francia, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos, anunció su disposición para participar en las operaciones de reapertura de la ruta marítima.





