Juguería “La Mandarina”: el sabor natural de Izúcar

José Gallardo
Izúcar de Matamoros, Pue.

En el corazón de Izúcar de Matamoros, frente al zócalo de la ciudad, se encuentra un lugar que ha acompañado a generaciones enteras de izucarenses: juguería “La Mandarina”. Con casi 50 años de historia, este negocio familiar se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan refrescarse con bebidas naturales, y recordar los sabores de siempre.

Actualmente el establecimiento es encabezado por Don Felipe Bahena, quien mantiene vivo el legado que comenzó su padre, y que hoy ya alcanza a una tercera generación.

De una charla nació el nombre

La historia de la juguería comenzó alrededor del año 1977, cuando dos socios, Don Paulino y Don Armando Juvenal, decidieron abrir un pequeño negocio en el centro de la ciudad. En sus inicios, el local se denominaba “Juguería El Zócalo”, debido a su ubicación estratégica en el punto de mayor movimiento de Izúcar.

El nombre actual surgió de manera espontánea. Mientras ambos fundadores conversaban y comían una mandarina, decidieron que ese sería el nuevo nombre del lugar. “Comenzó con mi papá y con Don Armando. Estaban platicando con una mandarina en la mano y dijeron: ‘¿sabes qué?, vamos a ponerle a la juguería La Mandarina’”, recordó Don Felipe.

El negocio inició con un pequeño mostrador, pero con el paso del tiempo fue creciendo. Tras el sismo de 1985, aprovecharon para remodelar y ampliar el espacio. Años después, en 1995, el establecimiento pasó completamente a manos de Don Felipe Bahena, quien desde entonces se encarga de mantener la tradición familiar.

El secreto: ingredientes naturales

Uno de los principales motivos por los que la juguería se ha mantenido vigente durante décadas, es la calidad de sus productos. La fruta se compra constantemente para garantizar su frescura y todos los ingredientes son naturales.

“La fruta no tarda mucho, luego volvemos a comprar. El jueves llega mercancía y nuevamente compramos más fruta”, explicó Don Felipe.

A lo largo de los años el menú se ha adaptado a los gustos de los clientes, aunque algunas bebidas tradicionales siguen siendo las favoritas. Entre ellas destacan el jugo de betabel con zanahoria y naranja, y la famosa “Bomba”, un licuado preparado con distintas frutas y cereales.

En temporadas de calor, especialmente entre abril y junio, las aguas frescas y los licuados de fresa se vuelven de los productos más solicitados. Con el paso del tiempo también se incorporó la venta de tortas, iniciativa de Jorge, hermano de Don Felipe, siendo la de milanesa una de las más pedidas.

Un negocio que ha resistido al tiempo

La juguería también ha enfrentado momentos difíciles. Durante el sismo de 2017, la zona centro de Izúcar fue una de las más afectadas. El local sufrió daños, pero gracias al esfuerzo de la familia lograron repararlo rápidamente. “Se tuvo que arreglar un poco lo de arriba, pero seguimos vendiendo”, enfatizó el dueño.

Hoy el negocio continúa en pie, y ya cuenta con la participación de la tercera generación. Narda, sobrina de Don Felipe, trabaja en el local desde los 16 años, y considera que formar parte de la juguería es motivo de orgullo.

“Para mí es bonito, porque ya soy la tercera generación. He aprendido muchas cosas, no solo lo que preparamos, sino que el servicio al cliente es muy importante”, compartió.

La recompensa de toda una vida

Después de casi cinco décadas, Don Felipe asegura que la mayor satisfacción es ver regresar a quienes visitaban la juguería cuando eran niños, y ahora llegan acompañados de sus hijos o nietos. “Ha venido mucha gente que se fue al norte, o que es de aquí de Izúcar y regresan de otros puntos. Y todavía estamos aquí con la juguería”, comentó.

Abierta todos los días de la semana, de 7:30 de la mañana a 8:00 de la noche, la juguería “La Mandarina” sigue siendo parte de la vida cotidiana de Izúcar de Matamoros. Su objetivo, dice Don Felipe, es el mismo de siempre: seguir atendiendo mejor cada día, y conservar el sabor natural que la gente recuerda desde hace décadas.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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