El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso fungir como mediador en la disputa y restricciones entre Washington y Caracas con el objetivo de evitar un conflicto armado en América Latina. El mandatario aseguró que ya comunicó su disposición a ambas partes y que buscará impulsar una salida diplomática ante el aumento de tensiones en la región.

Redacción / Brasil
Lula subrayó la necesidad de alcanzar una solución pacífica y adelantó que podría dialogar con el presidente estadounidense, Donald Trump, antes de navidad. Así pues, su postura se da en medio del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos contra Venezuela, medida que ha afectado directamente a su soberanía y ha generado reacciones inmediatas de gobiernos aliados a Caracas.
Ante esto, Cuba condenó la estrategia de Washington al considerar que viola el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Debido a ello, el parlamento cubano advirtió que el cerco marítimo afecta el comercio energético y representa una amenaza directa para la estabilidad regional, además de calificar la incautación de un petrolero venezolano como un acto de agresión.

Mientras tanto en Sudamérica, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió respeto a la soberanía venezolana, aunque reiteró su postura crítica hacia el gobierno de Nicolás Maduro. Petro rechazó cualquier injerencia militar conjunta y negó que el mandatario venezolano tenga influencia sobre las fuerzas armadas colombianas.
Irán también se sumó a las condenas al denunciar acciones ilegales de la Casa Blanca contra Venezuela. En paralelo, la tensión se extendió a Estados Unidos, donde autoridades judiciales acusaron en Nueva York a un presunto líder del Tren de Aragua por delitos relacionados con terrorismo, mientras el gobierno ofrece una recompensa millonaria por su captura.





