Otra de libros de texto

Fue noticia nacional y con repercusiones internacionales, lo ocurrido a mediados de este mes de febrero en la Secretaría de Educación (SEP) a nivel federal: el despido de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME), a cuyo cargo estuvo la elaboración de los Libros de Texto Gratuitos con base en los lineamientos de la Nueva Escuela Mexicana.

El pasado viernes 13, le fue notificada de manera verbal la decisión de la Secretaría de ser removido de su cargo; a partir de ese momento, Marx Arriaga inició un movimiento de resistencia en el que fue su despacho, que concluyó el martes 17, cuando recibió el escrito que lo removía de su cargo.

Las repercusiones mediáticas de esta actitud de Marx Arriaga, fueron negativas por los argumentos que presentaron, tanto las autoridades como el mismo ex titular de la Dirección General de Materiales Educativos.

El pretexto para su despido, fue la negativa de Marx Arriaga de hacer en los libros de texto los cambios que se le habían indicado, principalmente el incluir a las mujeres que contribuyeron al desarrollo del país a lo largo de su historia; aunque los cambios incluían otros contenidos que ya desde 2023 habían sido señalados como inexactos.

Por su parte, el ex titular de la DGME argumentó que los cambios atentaban contra la Nueva Escuela Mexicana; sus declaraciones mandaban entre líneas el mensaje de que él se sentía dueño de los contenidos de los libros y por tanto, no deberían ser tocados. Acusaba la intención del titular de la SEP de volver al pasado, cuando la edición de los libros de texto estaba en manos de empresas privadas.

Así mismo, consideró que mientras no se le entregara por escrito su despido, él seguiría trabajando en su oficina. Por fin, el documento fue recibido el martes 17, y Marx Arriaga abandonó las oficinas y salió del edificio de la SEP con un cuadro de Carlos Marx bajo el brazo.

Lo libros criticados

Desde su presentación en 2023, los nuevos libros de texto fueron analizados y criticados. Desde luego, los sectores políticos, sociales y mediáticos de la extrema derecha, los calificaron de “libros comunistas”, como siempre, fruto de sus arcaicos prejuicios ideológicos.

La Nueva Escuela Mexicana constituye una transformación a fondo de la formación escolar en el país. Se termina con los programas por materias y se pasa a lo que se denominan “campos formativos”: Lenguajes, saberes y conocimiento científico, Relación de lo humano con la sociedad y la naturaleza, y Lo humano y lo comunitario.

Esto conduce al alumno a conocer, investigar y analizar su entorno, estimular su creatividad, despertar en él una actitud crítica, y reforzar la vinculación personal con su comunidad humana y con su medio ambiente.

Este cambio causó reacciones en el magisterio, por la premura en la capacitación de los profesores para este nuevo modelo educativo. Pero las mayores críticas se refirieron a los errores en la edición de estos libros: inexactitudes, faltas conceptuales e incluso errores gramaticales y de redacción.

Hay que puntualizar que Marx Arriaga no fue un funcionario improvisado, es licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma Metropolitana, maestro en Teoría Literaria por la misma institución, y doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, España.

Antes de ocupar la dirección de la DGME, fue profesor investigador en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Sin embargo, el problema no es su capacidad académica, sino la actitud negativa asumida frente a las órdenes de las autoridades para las cuales trabajaba, y que provocaron su despido.

¿Qué hay detrás de esta actitud?

Más allá de logros y errores en los Libros de Texto Gratuitos, lo que se vivió del 13 al 17 de febrero refleja el gran defecto de las organizaciones de izquierda: cada una cree tener el control de la verdad, lo que la ha llevado a lo largo de su historia a la división.

Marx Arriaga se negó a hacer cambios en los libros de texto, a pesar de que se le indicaron los aspectos que deberían modificarse, de acuerdo con el plan educativo de la administración de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, de la cual él era un funcionario.

Su actitud dejó ver que él consideraba a los libros como intocables, eran perfectos, eran la verdad y nadie, ni la presidenta de la República, tenía derecho a ordenarle algún cambio.

En el campo de lo humano, nada es verdad absoluta; esto es normal porque somos seres imperfectos. Gracias a esta situación el saber avanza, lo que en un tiempo se consideraba verdad absoluta, resulta desmentida por los avances científicos.

Esto nos lleva a la convicción de que todo lo humano es perfectible y, por tanto, también los materiales educativos. Esto es lo que no entendió Marx Arriaga. Argumentó que los libros no tenían por qué cambiar, a pesar de que se le indicaron los cambios que deberían hacerse; era su verdad y, por tanto, la verdad.

Los estudiosos de la izquierda señalan dos corrientes: los moderados y los radicales. Los primeros están dispuestos a debatir, a confrontar ideas, defender los postulados irrenunciables de la izquierda, pero siempre por la vía legal. Los radicales, por el contrario, asumen sus posturas como absolutas, cambiar significa rendirse ante el enemigo.

Marx Arriaga ha refrendado su compromiso con la Cuarta Transformación; sin embargo, su conducta frente a su despido y el rechazo de otro cargo que no fuera la Dirección General de Materiales Educativos. Además, la insubordinación al negarse a realizar los cambios indicados, refleja la intolerancia de la izquierda radical.

Una actitud de esta categoría en educación es contradictoria, porque la educación tiene como tarea la difusión del conocimiento y el conocimiento es dinámico: avanza, se transforma y transforma a la sociedad, al ser humano como individuo y como grupo. Pensar que un libro de texto es inmutable, es negarle al conocimiento su capacidad de avanzar, de crecer, de crear, de descubrir nuevas verdades, y de transformar el mundo.

Compartir
Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: ¡Contenido protegido!