**Es originario de Acatlán de Osorio y líder de la izquierda social**

Michelle López
Puebla, Pue.
Hablar de Pavel Gaspar Ramírez es hablar de la Mixteca poblana, de la lucha social y de una trayectoria construida desde abajo. Originario de Acatlán de Osorio, el hoy presidente del Congreso del Estado de Puebla se convirtió en el primer mixteco y primer migrante en encabezar el Poder Legislativo local, un hecho histórico que, más allá del cargo, simbolizó la llegada de los pueblos originarios a los espacios donde se toman las decisiones.
Durante una entrevista exclusiva con Enlace Noticias, Pavel Gaspar agradeció el espacio y lo dedicó a su tierra y a su gente. Reconoció que su historia personal no podía separarse de la historia colectiva de los pueblos indígenas que, por décadas, permanecieron al margen del poder político.
La herencia de los ancestros
Gaspar Ramírez habló con orgullo de sus raíces. “Yo que soy mixteco, me honro; es un gran honor ser mixteco”, expresó, al recordar a sus ancestros y a su abuelo, maestro rural originario de Amatitlán de Azueta, una pequeña junta auxiliar ubicada a seis kilómetros de la cabecera municipal de Acatlán de Osorio.
Ese territorio fue el lugar que lo vio nacer y crecer, y al que —dijo— hoy tuvo la oportunidad de regresar desde la responsabilidad pública para generar desarrollo y bienestar. Recordó cómo su abuelo narraba las largas caminatas que realizaba desde la Mixteca hasta la Sierra para llevar educación a comunidades olvidadas. “Imagínate lo que significaba eso, nos decía”, relató.
Esas historias, explicó, le enseñaron que la cultura se transmite de generación en generación: de padre a hijo, de abuelo a nieto, y que los valores de los pueblos originarios parten del respeto a los mayores.


Una formación desde la izquierda social
Hijo del luchador social y catedrático universitario Horacio Gaspar Lima, Pavel Gaspar se formó desde muy joven en la izquierda social. Creció escuchando a sus padres y maestros hablar del amor por los pueblos, la familia y la justicia social, valores que —afirmó— se ponderaban tanto en los pueblos originarios como en las experiencias internacionales que marcaron a su familia.
Desde niño convivió con la lucha universitaria y la defensa de la autonomía de la BUAP, acompañando a jóvenes y adultos que mantenían una postura crítica frente al sistema. “Crecimos con los jóvenes universitarios, conviviendo en casas estudiantiles, como la Casa Carlos Marx”, recordó.
Ese camino lo llevó a coincidir, años después, con figuras clave del movimiento de transformación en México, como Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador Alejandro Armenta, con quienes compartió —dijo— una visión humanista y de profundo amor por Puebla.
Caminar con los pueblos
Pavel Gaspar relató que su lucha política inició formalmente en 1988, junto a su padre y recuerda la visita de Cuauhtémoc Cárdenas, asimismo las comunidades indígenas que recorrieron donde no había caminos ni recursos. “Nos tardábamos hasta nueve horas de Puebla a Ahuehuetla, nos cooperábamos para poder llegar”, contó.
Comentó que aprendió el verdadero significado de la solidaridad. “Los pueblos indígenas nos abrían las puertas de sus casas; si había un elote, lo partían en cinco. No daban lo que les sobraba, daban lo que tenían”, expresó.
Más tarde, convivió con movimientos indígenas como el EZLN y participó en procesos históricos que fortalecieron su compromiso con los derechos de los pueblos originarios, hasta llegar —ya como legislador— a votar reformas constitucionales que reconocieron esas luchas.
Del sueño a la presidencia del Congreso
Gaspar Ramírez subrayó que su llegada al Congreso no fue producto de la casualidad. “Me llevó más de 30 años llegar a ser diputado; no llegué por suerte, ya lo había soñado, caminado y trabajado”, afirmó.
En 2024 ganó la Diputación local por el Distrito 23, con cabecera en Acatlán de Osorio, y posteriormente asumió la presidencia del Congreso. Desde ahí, impulsó reformas clave, como la que permitirá que en 2027 Puebla cuente con su primer diputado o diputada migrante.
Gobernar con conciencia social
Como presidente del Congreso, Pavel Gaspar destacó que las prioridades legislativas son la seguridad, el bienestar social y el campo poblano. Resaltó el aumento histórico de recursos para el sector agrícola y el fortalecimiento de la obra comunitaria, un modelo que —resaltó— erradicó la corrupción y devolvió la voz a las comunidades.
“Hoy el pueblo decide qué necesita y el gobierno acompaña; ya no hay moches ni tranzas”, sostuvo, al reconocer el trabajo del gobernador Alejandro Armenta.
Un mensaje a las nuevas generaciones
Finalmente, envió un mensaje a las y los jóvenes, a quienes llamó a reconstruir el tejido social desde la familia y los valores. Reafirmó su compromiso con las comunidades migrantes, recordando su propia experiencia trabajando en Estados Unidos.
“Yo fui migrante, sé lo que significa lavar carros, trabajar en el campo, sobrevivir lejos de casa”, expresó. Por ello, aseguró que su presidencia en el Congreso mantuvo una visión clara: no olvidar a la Mixteca, a los pueblos originarios ni a quienes, desde fuera del país, siguen sosteniendo a México.
Además, aseguro que el Congreso del Estado aprobó un incremento histórico al presupuesto del campo, al pasar de 700 millones que sumaban en 7 o 8 años, ahora en un solo año a más de mil 600 millones de pesos, además de impulsar recursos para la atención de comunidades migrantes y sentar las bases para que Puebla cuente, en 2027, con su primer diputado migrante.







