Pitaya poblana conquista EU

Juan Rubio
Mixteca poblana.

Productores de la Mixteca poblana lograron colocar pitayas en el mercado estadounidense, donde el fruto alcanzó precios de hasta 175 dólares por caja y 15 dólares por libra en locales comerciales de Nueva York y Nueva Jersey. Entre el 8 y el 16 de septiembre, la última cosecha del año fue enviada desde Tulcingo de Valle, beneficiando a familias de cuatro municipios poblanos.

Desde Tulcingo de Valle, en la región Mixteca, parte un proceso que inicia en la planta receptora local, donde llegan pitayas recolectadas en San Jerónimo Xayacatlán, Acatlán de Osorio, Chiautla de Tapia y el propio Tulcingo de Valle. Ahí, trabajadores capacitados seleccionan cuidadosamente cada fruto, completan el etiquetado y lo empacan antes de llevarlo al área frigorífica. El almacenamiento a temperatura controlada garantiza que las pitayas conserven frescura y calidad antes de emprender su viaje hacia los Estados Unidos.

El traslado se realiza en tráileres refrigeradores, que recorren cientos de kilómetros hasta los establecimientos Richard’s Fruits & Vegetables Producto Mexicano, en el Bronx, y Fruits & Vegetables, en Jerome Avenue, ambos en Nueva York, así como Los Diamantes Frutería, en Passaic, Nueva Jersey.

Entre el 10 y el 12 de septiembre, en Jerome Avenue, la caja pasó de 175 a 165 dólares, manteniendo la libra en 15 dólares. Para el 16 de septiembre, el precio de la caja descendió a 130 dólares. En Nueva Jersey, como parte de una promoción por el cierre de temporada, Los Diamantes Frutería ofreció la caja en 125 dólares y la libra en 7.

Un empleado de la planta en Tulcingo explicó que la cosecha de septiembre marca el cierre del ciclo anual de exportación: “Nuestros paisanos en Nueva York esperan estas pitayas por su frescura y calidad”. Para preservar el fruto durante el envío, los agricultores recomiendan no retirar las espinas, ya que al hacerlo la pitaya “se pone llorosa” y pierde sus propiedades.

El envío de pitayas hacia el mercado estadounidense no solo refuerza la presencia de la Mixteca poblana en el extranjero, sino que también representa una fuente de ingresos vital para cientos de familias. El trabajo coordinado entre municipios y el cuidado en el manejo del producto, permiten que un fruto característico de la región llegue a manos de consumidores exigentes a miles de kilómetros de distancia.

Este año, la demanda fue especialmente alta del 8 al 14 de septiembre, al tratarse de los últimos envíos antes del fin de temporada. Los precios fluctuantes en los puntos de venta reflejan tanto la expectativa de los compradores como la limitada disponibilidad de fruta.

Las pitayas poblanas, conocidas por su sabor y frescura, se han convertido en un símbolo del esfuerzo de los productores mixtecos y del vínculo que mantienen con la comunidad migrante.

Con la última cosecha enviada, las pitayas poblanas despiden la temporada, asegurando un lugar privilegiado en las mesas neoyorquinas y neojersianas, reafirmando el valor económico y cultural de este fruto para la Mixteca poblana y las familias productoras.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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