**Un decreto presidencial eleva el precio de la sacarosa de la región**


Juan Rubio
Chietla, Pue.
Un decreto presidencial publicado recientemente en el Diario Oficial de la Federación que prohíbe la importación de azúcar, representa un respiro para los productores de caña del sur del estado de Puebla, especialmente para quienes surten al Ingenio de Atencingo, ubicado en el municipio de Chietla. La medida, según autoridades del propio ingenio, podría contribuir a la recuperación del precio del kilogramo de azúcar y, por ende, a mejores pagos por tonelada de caña.
La restricción a las importaciones busca limitar la entrada de azúcar extranjera que, de acuerdo con productores e industriales, presionó a la baja los precios del mercado nacional durante el último año. José de Jesús Rodríguez Carrillo, Gerente general del Ingenio de Atencingo, explicó en entrevista telefónica con Enlace Noticias, que la decisión “más que perjudicar, beneficia”, porque permite mantener un precio de referencia en el mercado que determina —a través de fórmulas estándares— el pago por tonelada de caña.
Rodríguez Carrillo señaló que la caída del precio del azúcar, observada en meses recientes, estuvo vinculada en gran medida, a las importaciones de producto dulce. “En base al precio del kilogramo de azúcar se hace el cálculo del precio de la caña”, afirmó, por lo que una recuperación del precio de la sacarosa repercute directamente en los ingresos de los cosechadores y propietarios de parcelas.
El Gerente del ingenio azucarero también abordó la relación entre oferta y precios: cuando la producción nacional es muy alta, la presión a la baja sobre el mercado es tangible, y cuando la producción disminuye los precios tienden a subir. No obstante, subrayó que la producción mexicana, en términos generales, alcanza para cubrir el consumo nacional, por lo que una regulación adecuada de las importaciones contribuiría a equilibrar la oferta y demanda.


Más allá del efecto directo sobre el precio, Rodríguez Carrillo sugirió a los productores locales que no dependan únicamente de la coyuntura del mercado. “Debemos de ver la forma de subir los rendimientos; eso nos ayuda bastante”, puntualizó. A la vez, explicó que mayores rendimientos por hectárea amortiguan los impactos de precios bajos, ya que aún con un precio adverso, un mayor tonelaje reduce la pérdida económica para el agricultor.
La medida —añadió—, también podría reducir episodios de tensión social y cierres de bodegas que, en años pasados, respondieron a la existencia de azúcar importada y a la consecuente sobreoferta. “Si ya se regulariza la parte de importación por parte de las autoridades nacionales, pues obviamente ya vamos a tener menos bloqueos”, afirmó el directivo.
En materia operativa, el Ingenio de Atencingo se prepara para la próxima zafra: “Estamos listos. Ya estamos próximos, en el mes de noviembre arrancamos el ciclo 2025-2026, primero Dios”, concluyó José de Jesús Rodríguez Carrillo, haciendo un llamado a la colaboración de productores, cortadores y trabajadores, para lograr una cosecha y molienda exitosas. Con la prohibición de importaciones, el Ingenio de Atencingo y los cañicultores del Valle de Atlixco, Izúcar y la Mixteca poblana, vislumbran una mejora en la estabilidad de precios —aunque el verdadero alivio dependerá de rendimientos por hectárea, condiciones climáticas y del grado en que la regulación efectivamente limite la entrada de azúcar extranjera—. La invitación del ingenio azucarero es clara: elevar productividad y coordinar esfuerzos, para aprovechar la nueva coyuntura en la zafra entrante.







