Las opciones de un acuerdo para terminar la guerra en Ucrania se redujeron después de que Vladimir Putin consideró inaceptables los puntos de plan creado por Estados Unidos, mismo que intenta frenar una confrontación iniciada hace casi 4 años. Aunque Washington impulsa una gestión diplomática intensa, las diferencias sobre territorio y protección para Kiev impiden un acercamiento real entre las partes.

Redacción / Internacional
El esfuerzo dirigido por Donald Trump, avanzó con una reunión prolongada en Moscú donde Steve Witkoff y Jared Kushner revisaron cada elemento de la propuesta antes de continuar el diálogo con el negociador ucraniano, Rustem Umerov en Miami, con la intención de reducir tensiones. Aun así, las posiciones opuestas mantienen bloqueada la posibilidad de avanzar hacia compromisos concretos.
Putin describió el intercambio como útil al permitir examinar punto por punto la iniciativa estadounidense, aunque remarcó que ciertas cláusulas no pueden ser aceptadas y evitó detallarlas para no alterar el proceso. Esta postura generó inquietud en Europa, donde varios gobiernos consideran que Moscú simula disposición mientras excluye al continente de las conversaciones directas.

Mientras los diplomáticos buscan salidas, los ataques continúan en Ucrania y agravan la situación civil; además de que un misil golpeó Krivói Rog y dejó heridos a varios habitantes, entre ellos una niña y varios daños en viviendas e instalaciones básicas. Por su parte, en Jersón, una menor murió tras un bombardeo y la centras térmica que abastece a misiles de residentes cerró después de varios días bajo fuego.
La ofensiva alcanzó también Odesa, donde drones causaron heridos y afectaciones en infraestructura; ante esto, las autoridades registraron más de 100 aparatos no tripulados y 2 misiles lanzados durante la noche. En la zona ocupada de Jersón, un ataque ucraniano dejó victimas adicionales lo que demuestra que la violencia se mantiene pese a los intentos de construir un camino hacia la paz.





