-Tres detenidos, entre ellos un sargento policial, tras golpe de 50 millones de pesos
Abraham Onofre / Argentina
La Justicia argentina investiga a la denominada “Banda de los Encapuchados”, una organización criminal acusada de perpetrar un asalto millonario en apenas 75 segundos en el partido bonaerense de Quilmes.
De acuerdo con la causa, los delincuentes lograron apoderarse de 50 millones de pesos en efectivo tras irrumpir armados en la empresa ganadera Marbel S.A., donde redujeron a empleados y clientes mediante disparos intimidatorios y amenazas. El golpe fue ejecutado con una logística precisa y una coordinación que sorprendió a los investigadores.

Las pesquisas, a cargo de la Fiscalía N.º 7 de Quilmes, señalan que la banda venía siendo seguida desde semanas atrás por su presunta participación en una serie de robos violentos en comercios mayoristas y empresas del sur del conurbano bonaerense. Su principal característica era la rapidez con la que concretaban los asaltos y la planificación previa de las rutas de fuga.
Durante un operativo en Quilmes Oeste, agentes del Grupo Táctico Operativo interceptaron un vehículo utilizado para el traslado de los sospechosos y detuvieron a tres personas, entre ellas un sargento de la Unidad de Policía de Prevención Local de Florencio Varela. El uniformado portaba su arma reglamentaria al momento de su captura, lo que reforzó la hipótesis de su participación activa dentro de la organización.

El fiscal Javier Barrera imputó a los detenidos por robo agravado, mientras que el efectivo policial fue inmediatamente desafectado de sus funciones y sometido a un sumario administrativo. Los tres acusados optaron por no declarar durante las primeras actuaciones judiciales.
La investigación también busca establecer la participación de al menos otros dos integrantes que permanecen prófugos, así como determinar si la banda contaba con información interna para ejecutar los golpes con tal nivel de precisión.
El caso reaviva el debate sobre la infiltración de agentes de seguridad en estructuras criminales y evidencia los desafíos que enfrentan las autoridades para combatir organizaciones delictivas cada vez más rápidas, violentas y sofisticadas.





