

Como estaba previsto, la iniciativa presidencial para la Reforma Electoral no alcanzó los votos necesarios para ser aprobada en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión; el anuncio de los partidos vinculados a la alianza gobernante de no aprobar esa reforma, llevaron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a tomar la decisión de enviarla al Poder Legislativo, como un gesto de congruencia con lo prometido durante la campaña electoral. “He cumplido con la voluntad popular”, afirmó.
Sin embargo, ante lo evidente, ya se diseñaba una nueva iniciativa a la que se denominó “Plan B”, nombre que fue aclamado por la bancada de Morena en el recinto legislativo de San Lázaro, ante el voto negativo de los partidos de oposición (PAN, PRI, MC), y los aliados de los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT).
En su conferencia matutina del jueves 12 de marzo, la mandataria presentó los tres puntos principales de esta segunda iniciativa, que con carácter de reformas constitucionales enviará esta semana al Congreso de la Unión: 1.- Disminuir los privilegios que persisten en los congresos locales; 2.- Disminuir los privilegios que persisten en los municipios; y 3.- Fortalecer la consulta popular.
La presidenta volvió a señalar las desigualdades que se dan de un estado a otro, en cuanto a los privilegios con los que cuentan los legisladores locales, que en algunas entidades disfrutan sueldos mayores al de Claudia Sheinbaum, y disfrutan de prestaciones exageradas.
La mandataria fue clara en este aspecto: “nuestra propuesta es poner un tope máximo a lo que deben destinarse de los presupuestos a los congresos locales, y que esos recursos se destinen para atender necesidades en entidades y municipios”. El otro aspecto es limitar el número de regidores en los municipios del país, toda vez que en algunos casos se tienen Cabildos hasta con 30 regidores.
Asimismo, el fortalecimiento de la consulta popular incluye cambios en las fechas de las elecciones del Poder Judicial, donde se elegirá al 50 por ciento de magistrados y jueces, y en la revocación de mandato que se propone se realice el tercer año de gobierno, además de abrir otros temas de gobierno a consulta de los ciudadanos.
Tras el diálogo que la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo con representantes de los partidos que forman la alianza gobernante: Morena, PT y PVEM, se continuaron las negociaciones para buscar el consenso de los tres partidos para sacar adelante este “Plan B”.
Sin duda, la Reforma Electoral es una demanda ciudadana que, seguramente será presentada en la siguiente legislatura; pero el “Plan B” es un paso en este sentido que, de salir adelante en el Congreso de la Unión, requerirá la aprobación de la mayoría de los congresos de los 32 estados de la República.
Impulso a la industria textil
La semana pasada, al celebrarse la Exhibición Internacional Textil 2026 (Exintex), Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía del Gobierno federal, destacó la necesidad de reactivar la industria textil, de modo que Puebla y Tlaxcala sean el epicentro nacional de esta industria prioritaria para el país.
Desde el siglo XVI, Puebla ha sido un centro textil; sin embargo, no fue sino hasta el siglo XIX cuando esta industria pasó de los procesos artesanales a los procesos mecanizados. La primera de estas industrias modernizadas, fue La Constancia Mexicana, propiedad de don Esteban de Antuñano, quien utilizó la energía hidráulica del río Atoyac para su funcionamiento.
De este modo, en el transcurso de ese siglo se abrieron 13 fábricas textiles a lo largo de este afluente, en los estados de Tlaxcala y Puebla. La última de ellas se fundó en 1897. A partir de entonces, la región fue en la principal productora de telas y tejidos, constituyéndose en una importante fuente de ingresos para los dos estados, y oportunidad de empleo para poblanos y tlaxcaltecas.
Esta industria no sólo se centró en la capital del estado, otros lugares de la entidad pronto se destacaron en este renglón, principalmente las regiones de Tehuacán, Teziutlán y Atlixco, donde florecieron, entre otras, las fábricas de Metepec, El León y La Concha.
La llegada del ferrocarril y la energía eléctrica, dieron un fuerte impulso a esta industria. Si bien la Revolución Mexicana la frenó, a partir de los años 30 se inició una recuperación que se mantuvo a lo largo de la primera mitad del siglo XX, constituyéndose en la principal industria del estado.
En los años 60, otras ramas de la industria se establecieron en Puebla y le dieron un giro a la producción; sin embargo, se mantuvo la industria textil, aunque ya no con la relevancia de antes. A partir de los años 80, con la aplicación del proyecto neoliberal en la economía, se inició una apertura comercial que afectó a la industria textil.
La competencia generada por la importación de productos textiles de otros países, principalmente de China, constituyó un reto difícil de enfrentar para las fábricas textiles, que a partir de entonces empezaron a decaer. Varias empresas cerraron sus puertas, dejando en el desempleo a miles de trabajadores, otras se convirtieron en maquiladoras para empresas extranjeras.
En la inauguración de la “Exintex 2026”, Víctor Gabriel Chedraui, secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, afirmó que Puebla ocupa el segundo lugar nacional en producción textil, y puntualizó que en 2025 la producción alcanzó 11 mil 525 millones de pesos, y se cuenta con 13 mil 379 unidades económicas que generan 89 mil 448 empleos en la entidad.
No obstante, el Director general de Industria y Desarrollo Regional de la misma Secretaría, dijo que en 2025 cerraron en el estado 400 empresas de la industria textil y de la confección, principalmente en Tehuacán, Ajalpan, Texmelucan y Teziutlán, debido a esta competencia desigual con productos asiáticos. Es en este contexto de crisis de la industria textil que se da el llamado del secretario de Economía Marcelo Ebrard, de darle un nuevo impulso a esta industria, para lo cual se busca proteger el mercado interno. “Exintex” está considerada como una de las mejores plataformas para incentivar la producción en este ramo de la industria.





