El pasado miércoles el Palacio Nacional amaneció rodeado de altas vallas metálicas, en un operativo que incluye el Zócalo, Bellas Artes y el Ángel de la Independencia. Con esto, el gobierno busca contener posibles disturbios durante las movilizaciones convocadas por la llamada generación Z para este fin de semana, así como el plantón de la CNTE programado para este jueves y viernes.

Redacción / Ciudad de México
La presidenta, Claudia Sheinbaum, defendió el blindaje como una medida preventiva y aseguró que busca “proteger la vida de las personas” y preservar los monumentos históricos. Sheinbaum aprovechó la ocasión para poner en duda la legitimidad del movimiento juvenil, surgido en redes sociales y promovido en sus propias palabras, por figuras políticas de oposición.
La mandataria pidió a la ciudadanía identificar quiénes están detrás de la convocatoria y sostuvo que la protesta presenta inconsistencias sobre su origen y sus organizadores. Mientras tanto, el secretario de Gobierno capitalino, justificó también el operativo, afirmando que se busca evitar provocaciones y actos violentos, señalando a grupos radicales, como el bloqueo negro, mismos que podrían infiltrarse.

Sheinbaum reiteró que las vallas no buscan impedir el ejercicio del derecho a manifestarse, sino evitar enfrentamientos como los protagonizados por la CNTE en ocasiones anteriores. Aseguró que su gobierno respeta las libertades, pero tiene la obligación de resguardar el patrimonio nacional; ya que son símbolos de nuestro país y estos han sido dañados en protestas recientes.
Cabe señalar que la llamada generación Z México, conformada por jóvenes nacidos entre finales de los 90´s y mediados de los 2000, ha convocado a una movilización nacional para con el objetivo de exigir fin a la violencia, acceso a la educación y mejores oportunidades laborales. A pesar de esto, se presentan como apartidista y se rigen más por el reciente asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.





