– Los rellenos sanitarios requieren procesos de rehabilitación
Redacción / Puebla, Pue.
En el estado de Puebla únicamente hay cuatro rellenos sanitarios operan con una proyección de vida útil mayor a una década, mientras que el resto enfrenta un panorama limitado, ya que varios concluirán su capacidad antes del año 2030 o dependen de procesos de rehabilitación para continuar funcionando.
Información de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial, así como del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), indica que los municipios de Ajalpan, Chignahuapan, Libres y San Martín Texmelucan concentran los rellenos sanitarios con mayor proyección de operación a largo plazo.

En contraste, otros sitios continúan activos, como el relleno intermunicipal de Puebla, así como los ubicados en Teziutlán, Izúcar de Matamoros y Zacatlán. A estos se suman los rellenos de Tulcingo del Valle, Atlixco y San José Chiapa, algunos de los cuales se encuentran en proceso de rehabilitación o recién concluyeron trabajos para ampliar su capacidad.
Respecto al relleno sanitario de Tulcingo del Valle, durante 2023 no se contaba con información pública disponible; no obstante, actualmente el ayuntamiento correspondiente lleva a cabo labores de rehabilitación del sitio.
Uno de los casos que genera mayor incertidumbre es el relleno de Ajalpan, diseñado para recibir hasta 10 millones de toneladas de residuos en una superficie de diez hectáreas y dar servicio a seis municipios. Mientras que en 2020 se estimaba que le restaban 12 años de operación, para 2023 la proyección fue ampliada hasta el año 2038, sin que las autoridades ofrecieran una justificación técnica clara.
Situación similar ocurre con el relleno intermunicipal de Libres, en operación desde 2002 y que atiende a cinco municipios. Reportes del (Igavim) mantuvieron sin cambios, tanto en 2020 como en 2022, la estimación de “20 años de vida útil restante”, lo que evidencia una falta de actualización en los estudios de supervisión.
Por su parte, el relleno sanitario de Chignahuapan, activo desde 2010 y con una vida útil estimada de 28 años para atender a una población cercana a los 57 mil habitantes, presenta deficiencias estructurales importantes, ya que carece de sistemas para la captación y tratamiento de lixiviados, así como de mecanismos para el aprovechamiento del biogás.

En tanto, el relleno sanitario de San Martín Texmelucan, operado por una empresa privada desde 2012 y con capacidad para un millón de toneladas de residuos, no cuenta con información pública disponible sobre el tiempo estimado de su operación.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, reconoció que el esquema actual de rellenos sanitarios en la entidad ha quedado rebasado. En ese sentido, planteó la necesidad de migrar hacia un modelo basado en Centros de Transformación de Residuos.





