**El alto costo de la vivienda y la inestabilidad laboral dificultan la independencia económica**
Karen Rojas / Información Nacional
La soltería se ha convertido en una tendencia creciente entre los jóvenes de todo el mundo, quienes priorizan su desarrollo personal, profesional y financiero sobre las relaciones de pareja. Sin embargo, esta independencia emocional tiene un obstáculo importante: la dificultad para acceder a una vivienda propia o rentada de manera individual.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México el 46% de los jóvenes de entre 20 y 29 años aún vive con sus padres, principalmente por el alto costo de la vivienda y la falta de estabilidad laboral.

Los jóvenes solteros también enfrentan mayores gastos, ya que dependen de una sola fuente de ingresos, lo que complica la posibilidad de obtener créditos hipotecarios o limita los montos a los que pueden acceder.

Ante este panorama, surgen nuevas alternativas de vivienda como el co-living, una modalidad que permite compartir espacios con amigos o compañeros en la misma situación y reducir costos. Además, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha implementado esquemas más flexibles que permiten unir créditos entre familiares, amigos o parejas en unión libre, facilitando así la compra de vivienda.

Especialistas recomiendan adoptar hábitos financieros saludables para lograr la independencia económica sin abandonar la soltería, como registrar gastos, reducir los “gastos hormiga”, crear un fondo de emergencia y ahorrar con metas específicas.
Estas prácticas fortalecen la salud financiera y acercan a los jóvenes a la posibilidad de tener un espacio propio.





