Un grave accidente aéreo sacudió Louisville, Kentucky, tras el desplome de un avión de carga de UPS que se estrelló poco después de intentar despegar del aeropuerto internacional Muhammad Ali. Según la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB), el motor izquierdo se desprendió mientras el aparato se inclinaba para ganar altura, lo que provocó que perdiera el control y se precipitara contra edificios.

Redacción / Estados Unidos
El impacto generó una enorme explosión que iluminó el cielo nocturno y desató incendios en las instalaciones aledañas. El gobernador del estado, Andy Beshear, declaró el desastre como una emergencia y expresó su pesar por las víctimas, subrayando que este pudo haber sido mucho peor, ya que el avión estuvo a punto de colisionar con un restaurante y una plataforma de Ford.
Las autoridades confirmaron que la aeronave superó una valla al final de la pista antes de estrellarse, generando una escena caótica descrita por testigos como “apocalíptica”. Colin Embry, propietario de un taller cercano, relató que vio el logotipo de UPS envuelto en llamas y sintió el calor de la explosión, mientras que cientos de bomberos trabajaron durante horas para sofocar el fuego.

Los equipos de investigación recuperaron la grabadora de voz y los datos de vuelo, conocidos como la “caja negra”, con la esperanza de obtener más detalles sobre las causas del accidente. Sin embargo, Todd Inman, portavoz de la NTSB, explicó que ambos dispositivos serán enviados a Washington para su análisis y que el trabajo de campo podría prolongarse más de una semana.
Cabe resaltar que el aeropuerto reanudó parcialmente sus operaciones el miércoles por la tarde, aunque persistían retrasos y cancelaciones constantes. Aunque UPS, cuya principal base de carga mundial es justamente en Louisville, informó de la interrupción temporal de sus vuelos y expresó su colaboración con la investigación.





