El presidente Donald Trump, anunció el fallecimiento de Sarah Beckstrom, integrante de la Guardia Nacional de Virginia Occidental, quien murió tras un tiroteo ocurrido a pocos metros de la Casa Blanca. Por otro lado, durante su comunicación por el Día de Acción de Gracias con personal militar, el mandatario confirmó que el sargento Andrew Wolfe continúa en estado critico y atribuyó la agresión a un acto terrorista.

Redacción / Internacional
El responsable del ataque fue identificado como Rahmanullah Lakanwal, un afgano de 29 años que colaboró con una unidad especial respaldada por la CIA antes de emigrar a Estados Unidos. Su llegada se dio mediante un programa de evacuación creado tras la retirada militar, lo que ahora impulsa un debate sobre los controles aplicados en ese proceso; ya que aún no se determina un móvil definitivo.
La fiscal federal Jeanine Pirro, explicó que el atacante utilizó un revólver en una emboscada y enfrenta cargos por intento de homicidio y posesión de arma durante un delito violento. Pese a ello, indicó que aún es temprano para establecer los motivos del agresor, quien resultó herido durante su detención sin que sus lesiones representen riesgo vital.

El ocurre mientras Washington D.C. mantiene un amplio despliegue de la Guardia Nacional, mismo que realiza patrullajes, revisiones vehiculares y apoyo en tareas comunitarias. Cabe señalar que, tras el ataque, el gobierno ordenó el envío de 500 efectivos adicionales, lo que reaviva cuestionamientos sobre el uso de fuerzas militares con el propósito de reforzar la seguridad interna.
El pasado de Lakanwal ha reabierto dudas sobre la herencia del conflicto afgano, pues integró las Unidades Cero, grupos paramilitares apoyados por la CIA que participaron en operaciones de alto riesgo. Tras el ataque, la Casa Blanca ordenó revisar el estatus de refugiados provenientes de países considerados sensibles, lo que anticipa nuevas tensiones en torno a políticas de asilo, seguridad nacional y verificación.





