Vasos comestibles desde la Mixteca: ITSAO

Juan Rubio
Acatlán de Osorio, Pue.

En el Instituto Tecnológico Superior de Acatlán de Osorio (ITSAO), un grupo de alumnos ha desarrollado una alternativa innovadora al plástico de un solo uso: vasos comestibles hechos a base de frutas de la región Mixteca. El proyecto, llamado “Frugo MIX”, no solo reduce residuos, sino que impulsa la economía local y aporta valor nutricional al consumidor. 

Con un vaso de plástico tardando más de un siglo en descomponerse, el impacto ambiental de estos desechos es innegable. Ante este reto, jóvenes del Tecnológico Nacional de México (TecNM), Campus Acatlán de Osorio, decidieron transformar el problema en una oportunidad. Así nació “Frugo MIX”: una propuesta funcional, ecológica y comestible, elaborada a base de frutas como mango, jamaica y tamarindo —productos característicos de la Mixteca poblana—. 

El equipo, bajo la dirección del Ingeniero Alejandro Córdoba Guerrero, no solo buscó una solución ambiental, sino también social y económica. “Queríamos que cada vaso apoyara a los productores locales”, explicaron los estudiantes. Al utilizar ingredientes regionales, el proyecto fortalece cadenas de valor locales y visibiliza el potencial agroalimentario de zonas históricamente marginadas. 

Además, los recipientes fueron sometidos a pruebas nutricionales, que demuestran su aporte en proteínas, fibra, grasas y humedad. Esto los convierte en un complemento alimenticio ligero, ideal para complementar bebidas frías en ferias, eventos escolares o incluso comercios locales. El diseño permite que el vaso se consuma tras su uso, eliminando completamente el residuo. 

El trabajo ya ha sido presentado en foros nacionales e internacionales, incluyendo una muestra en Brasil, lo que posiciona al ITSAO como un actor clave en la innovación sostenible desde el sur de Puebla. Más allá de un ejercicio académico, el proyecto refleja una tendencia creciente entre la juventud mexicana: vincular ciencia, territorio y responsabilidad ambiental. 

“Frugo MIX” no solo representa una alternativa al plástico, sino un modelo replicable donde la educación técnica, la identidad regional y la sostenibilidad, convergen para construir soluciones reales desde lo local.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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