– La mayoría radica en el extranjero; los trámites consulares aumentaron un 153 por ciento.
José Gallardo / Información Internacional
Entre 18 y 21 millones de mexicanos poseen doble o múltiple nacionalidad, una cantidad inmensa que demuestra la fuerte dinámica migratoria y el arraigo de las familias fuera de las fronteras. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Consejo Nacional de Población (CONAPO) revelan que la mayor parte de esta población vive en Estados Unidos.
Dentro de esta cifra histórica, el grupo más numeroso corresponde a 13.5 millones de personas nacidas en el país vecino que tienen el derecho a la ciudadanía mexicana por ser de primera generación. A ellos se suman entre 3.8 y 4 millones de mexicanos por nacimiento que ya se naturalizaron estadounidenses.

Sin embargo, una parte importante de esta comunidad reside dentro de México. El Anuario de Migración y Remesas detalla que más de 569 mil ciudadanos binacionales viven en territorio nacional. Su presencia es mayor en estados como Baja California, con más de 142 mil habitantes; la Ciudad de México, con 106 mil; Chihuahua, con 97 mil, y Jalisco, con 87 mil. En contraste, Tlaxcala, Tabasco y Campeche registran la menor cantidad, con menos de 10 mil personas cada uno.
Lejos de detenerse, el interés por formalizar este lazo legal sigue creciendo. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que, durante 2025, más de 125 mil personas obtuvieron su nacionalidad mexicana en los consulados de Estados Unidos, lo que significa un aumento del 153 por ciento en comparación con los registros de 2024.

Destaca el consulado de Houston, que pasó de 3 mil 776 trámites a casi 11 mil en solo un año. Otras sedes, como Orlando y Milwaukee, también reportaron incrementos notables del 444 y 333 por ciento, respectivamente.
Esta tendencia al alza es impulsada por las familias binacionales que buscan proteger a sus hijos menores de edad y asegurarles el libre tránsito entre ambos países, apoyándose en la reforma de 1998 que garantizó que la nacionalidad mexicana por nacimiento es un derecho que no se pierde. Precisamente, la magnitud de esta comunidad ha vuelto a la conversación pública tras las recientes declaraciones de la presidenta, al plantear una iniciativa que impediría a estos ciudadanos competir por gubernaturas o la Presidencia.





