– La caravana, que partió originalmente de Tapachula, incluye a individuos de diferentes países de Latinoamérica
Redacción / Internacional.
Personas que fueron deportadas previamente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE, se han integrado a la caravana migrante que avanza actualmente por el estado de Chiapas. El objetivo principal de este grupo es regresar a territorio estadounidense para reunirse con los familiares que permanecen en ese país.
La caravana, que partió originalmente de Tapachula, incluye a individuos expulsados bajo las políticas migratorias de la administración de Donald Trump.
Entre los integrantes se encuentra María Esther, quien fue deportada hace seis meses. Ella viaja con la intención de reencontrarse con sus tres hijos residentes en Estados Unidos. Según sus declaraciones, no le es posible regresar a su país de origen debido a un intento de asesinato previo, lo que compromete su seguridad.
Otro caso documentado es el de Carlos López, de nacionalidad hondureña. López residió en Estados Unidos durante más de 11 años y fue deportado hace dos meses. Al describir su proceso de detención por parte del ICE, indicó que los protocolos incluyeron el uso de cadenas en extremidades, lo que calificó como un trato severo.
Tanto López como otros integrantes señalan que avanzar en caravana representa actualmente la única opción viable para transitar por México, argumentando que el viaje en grupo mitiga los riesgos de seguridad y compensa la falta de recursos económicos.
En cuanto a su ubicación actual, el contingente de más de mil personas retomó su trayecto a primera hora de este día. Tras haber pernoctado en el municipio de Huehuetán, su próximo destino es el municipio de Huixtla. Los participantes han declarado que no buscan confrontaciones con las autoridades, sino mantener condiciones seguras para continuar su avance hacia el norte.

