– Las mediciones calculan que el aumento de temperatura alcance los 3 grados Celsius
José Gallardo / Información Internacional
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) calcula un 96 por ciento de probabilidad para la formación del fenómeno del clima denominado “Súper Niño” a partir del mes de septiembre. Este evento meteorológico se origina por un incremento de temperatura en el océano Pacífico ecuatorial y modificará los patrones de precipitación y clima en México.
A nivel regional, en el estado de Puebla y de forma específica en el municipio de Izúcar de Matamoros, el fenómeno incidirá en un aumento de las temperaturas locales, sumándose a la tendencia de calor al alza que ya se registra en la zona y alterando los ciclos agrícolas.
Los efectos de este evento en el país se registrarán entre los meses de septiembre y octubre, con una extensión proyectada hasta el primer semestre del año siguiente, de acuerdo con Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México.


Estas variaciones impactarán de manera directa en la formación de nubosidad y las corrientes de viento. En el territorio nacional, las zonas norte y noroeste reportarán los mayores incrementos en los termómetros, donde el geofísico Juan Espinosa Luna proyecta que entidades como Sinaloa presentarán temperaturas de hasta 55 grados Celsius, con una sensación térmica de 57 grados. Por otro lado, en las regiones del norte se presentarán lluvias que sustituirán los periodos de sequía, mientras que en la zona costera del Pacífico la temporada de huracanes iniciará antes de la fecha habitual.
A nivel internacional, los datos de la NOAA indican que el sobrecalentamiento del océano suma medio año en desarrollo. Los registros históricos muestran que, en los mayores fenómenos de las últimas cinco décadas, iniciados en 1982, 1997 y 2015, las temperaturas del océano subieron 2 grados Celsius por encima de la norma. Para el evento en formación, las mediciones calculan que el aumento alcance los 3 grados Celsius.
La combinación de esta anomalía térmica con el cambio climático perfila al año 2027 para alcanzar registros globales de 1.8 grados por encima de los niveles preindustriales. Los episodios de “El Niño” alcanzan su punto álgido a finales del año, lo que provoca temperaturas más altas en la tierra en los meses posteriores.
Los investigadores señalan que este evento añadirá presión a un sistema mundial que enfrenta la escasez de fertilizantes por el cierre del estrecho de Ormuz, el aumento de los precios de la energía a consecuencia de las guerras en Ucrania e Irán, y los recortes en la ayuda exterior a las naciones de menores ingresos. A diferencia de los eventos de siglos pasados, en la actualidad los países siguen la formación del fenómeno con medidores oceánicos y sistemas de alerta temprana. La agricultura opera con sistemas tecnológicos y los países mantienen reservas estratégicas de cereales para mitigar las crisis de alimentos.







