– Las altas temperaturas merman las cosechas globales, mientras los fertilizantes bajan por menor demanda.
José Gallardo / Información Internacional
Las persistentes olas de calor han mermado las previsiones globales de cosecha de cereales, impulsando sus precios al alza en los mercados internacionales durante julio. En contraste, los costos de los fertilizantes registran una caída significativa tras meses de inestabilidad provocada por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Un análisis de la Plataforma Tierra de Cajamar expone este giro en el sector agrícola. Organismos como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la entidad europea Coceral redujeron sus estimaciones de inventarios debido al clima, colocando a Europa como el mayor foco de incertidumbre. Según el grupo británico Energy and Climate Intelligence Unit, tan solo las mermas en países como España ya representan cientos de millones en pérdidas.

A nivel internacional, aunque el mercado cuenta con abasto suficiente, los márgenes son cada vez más estrechos. Esto deja a la cadena de suministro vulnerable ante futuros eventos climáticos o las complicaciones logísticas derivadas del conflicto en el mar Negro, que sigue limitando el flujo de grano. Como reflejo de esta presión, en las principales plazas financieras de París y Chicago, el trigo acumuló un repunte del 15 % este mes.
Por el contrario, los fertilizantes experimentan un marcado descenso. La urea, que en el mes de abril se cotizaba a 740 euros por tonelada, cayó a 355 euros. Esta corrección a la baja obedece a una menor demanda en mercados clave como Brasil y Europa, de la mano con la eliminación de algunas barreras comerciales, si bien los operadores mantienen la vigilancia sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz.

La campaña agrícola 2026-2027 arranca así bajo un delicado equilibrio, evidenciando que los fenómenos meteorológicos han desplazado temporalmente a la geopolítica como el principal factor que determina el costo de los alimentos básicos a escala global.





